Vergez completó su declaración sin público presente

Al igual que el lunes pasado, la audiencia del juicio que debe probar irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA tuvo como testigos al excapitán del Ejército durante la dictadura militar, Héctor Vergez y a exagentes de la SIDE.

Es la tercera audiencia en la cual Héctor Vergez presta testimonio. La primera vez lo hizo por videoconferencia desde Córdoba, donde estaba detenido por crímenes de lesa humanidad. Y luego fue trasladado a Buenos Aires, donde su declaración se dividió en dos y concluyó esta mañana. A pedido del testigo, quien denunció estar amenazado de muerte, el público general no tuvo permiso para estar presente, aunque no hay impedimento para la publicación del contenido.

Además de reiterar que fue contratado por la Secretaría de Inteligencia del Estado para trabajar en la causa AMIA por su relación con el padre de Carlos Telleldín, el excapitán del ejército afirmó que se reunió con Telleldín en el juzgado de Juan José Galeano y luego en la cárcel de Caseros para sacarle información.

Al respecto, surgió un dato de importancia: Vergez negó haberse presentado en el Juzgado como familiar de Telleldín sino como participante de la investigación o colaborador. Esto se contradice con lo que aparece en el expediente, donde -para justificar la presencia de quien ya en ese momento era acusado de represor-  figura como alguien de la familia Telleldín.

Por otro lado, en las visitas que hizo a la cárcel, según recordó con dificultad, Telleldín le mencionó las extorsiones que sufría de parte de policías bonaerenses, quienes luego fueron falsamente imputados por el atentado. Sin embargo, aclaró que esas menciones nada tenían que ver con el ataque a la mutual judía.