La ONG ayuda en los lugares más postergados del país, brindando medicina de calidad en Chaco y Santiago del Estero. Empezaron hace once años y hoy son entre 50 y 70 profesionales y más de 200 voluntarios. 

La ONG Cuerpo y Alma nació en 2005 con un objetivo claro: “Dar medicina de primera calidad en el medio del monte en Chaco y Santiago del Estero”. Así lo definió su presidente, el médico clínico Jorge De All, quien desde estudiante rastrea los parajes rurales del interior profundo de la Argentina, allí donde el Estado muchas veces no llega.

“¿Por qué elegimos Chaco y Santiago? Porque vimos los indicadores sociales como la mortalidad infantil, la pobreza y las necesidades básicas insatisfechas, y estas provincias están primeras en la lista, al igual que Formosa. Nos parece que hay que trabajar en los lugares donde el acceso de las personas a la salud es más dificultoso por los caminos de tierra, el nivel precario de los centros de salud, y porque nuestro espíritu es ver donde somos más útiles y más necesarios y por eso estamos trabajando ahí”, relata Jorge, uno de los tres fundadores de la ONG.

En la pequeña oficina administrativa que tiene la fundación, dentro un garaje porteño, a Jorge se lo nota preocupado por los “gravísimos problemas de salud en el interior del país, donde hoy se mueren chicos por diarrea”.

Fotos: Stephanie Bridger y Gentileza Cuerpo y Alma.

Hace once años idearon la iniciativa “para poder intentar modificar la realidad”. “Pero primero había que entenderla”, aclara.

-¿Y qué entendieron de esa dura realidad?

-En primer lugar, que la gente se muere de enfermedades curables como peritonitis o divertículos. ¿Por qué? Porque no hay médicos entrenados, no hay capacidad instalada y la derivación a centros de mayor complejidad es a más de 300 km. Eso hace que sea una población extremadamente vulnerable. En segundo lugar, no hay estrategias preventivas con estudios básicos como un papanicolau para las mujeres. Y en tercer lugar, son las enfermedades de la pobreza: la falta de agua potable y el mal de Chagas requieren de una estrategia preventiva que no se hace, como la fumigación de viviendas y su posterior tratamiento. Se mueren 20 personas por semana de Chagas en el país.

Jorge cuenta que su referente solidario es su padre, José Antonio De All, que fue vendedor ambulante de peines o jabones y que pudo obtener la Medalla de Oro en la Facultad de Medicina pagándose sus estudios en base a su esfuerzo cotidiano. Sus frases eran: “Los pobres son mis compañeros de ruta” y “la felicidad consiste en hacer algo por alguien”. Esas palabras resonaron en la mente de Jorge por muchos años, Cuando se recibió en 2000 ya había empezado la recorrida por el interior buscando ayudar a los olvidados porque “cada uno tiene que hacerse cargo de la realidad que lo rodea”.

cuepro y alma estudio ojo las tolderiasEl viaje que marcó el inicio de Cuerpo y Alma fue cuando Jorge y dos amigos llegaron a la reserva de vicuñas Laguna Blanca, Catamarca, a tres mil metros de altura sobre el nivel del mar. Estaban haciendo un asado de despedida en el medio de la nada, cuando del cerro bajó una señora y les pidió algunos medicamentos. La atendieron y luego aparecieron unas quince personas. “Fue una experiencia que nos marcó”, contó De All. Hoy la ONG tiene un equipo de entre 50 y 70 profesionales y 200 voluntarios que dos veces al año, en abril y septiembre, viajan a ayudar en el suroeste de Chaco y el norte de Santiago del Estero.

Entre 50 y 70 médicos responden cinco mil consultas en cada viaje. Llevan especialistas como clínicos, pediatras, otorrino, neurólogo, cirujano, anestesistas, cardiólogos,  ginecólogos, odontólogos, dermatólogos o instrumentadoras.

En esas visitas, cuenta Jorge, ven situaciones como “embarazos pobremente controlados, ya que no hay obstetras ni pediatras”. Y recuerda una anécdota: un chico que no podía aprender a leer ni a escribir por falta de anteojos. Chicos que jamás tuvieron una consulta odontológica y no conocen el cepillo de dientes. “Fallamos en la base y en lo elemental, no es que falta un tomógrafo”, resumió.

Atención solidaria de calidad

El primer viaje oficial de la ONG fue en marzo de 2005. Diez personas, en su mayoría médicos, llegaron a General Capdevila, en Chaco, un lugar sin asfalto, agua potable ni medicamentos. “El intendente nos alojó para trabajar en un establo donde en general les daban de comer a los caballos. En esas cuatro habitaciones trabajamos un pediatra, un odontólogo, dos clínicos, un ginecólogo y algunas personas más para ocuparnos de esa”, expresó Jorge.

cuerpo y alma medica tresEstacas1Empezaron siendo diez médicos y hoy entre 150 y 200 personas integran toda la fundación que a cada lugar lleva equipos de ecografías y electrocardiogramas portátiles con el objetivo de solucionar muchas patologías clínicas y quirúrgicas. Y para dejar huella de la solidaridad, incorporan diez estudiantes universitarios en cada misión. Ya recibieron alrededor de 25 mil consultas en los pueblo recorridos, de mil habitantes o menos: Monte Quemado y Pampa de los Guanacos (Santiago del Estero) y en Charata, General Capdevila, Pampa Landriel, Mesón de Fierro, Palmar Central, Pampa Torrieli, Tres Estacas y Las Tolderías (Chaco).

De Monte Quemado Jorge recuerda que es la ciudad más pobre que visitó. Allí se había inaugurado un hospital. El edificio era muy grande en su estructura, pero vacío en instrumental médico y profesionales.

“En una sala de terapia intensiva donde sólo trabajaba un médico clínico de guardia, nosotros armamos cinco quirófanos y consultorios clínicos donde pudimos hacer 163 cirugías, y 63 con anestesia general”, cuenta con orgullo.

Seis programas en dos provincias

Para combatir el mal de Chagas trabajan en Las Tolderías y Tres Estacas, en Chaco. Allí, según la ONG, el 35 por ciento de los 700 habitantes están enfermos, así como en el Impenetrable chaqueño hay comunidades donde la mitad fue picada por la vinchuca. Es de transmisión vertical o sea que la madre lo puede transmitir a sus hijos. Los más vulnerables  son los chicos porque tener menos defensas. La vinchuca pica de noche y chupa sangre humana o de animales. Allí, Cuerpo y Alma trabaja en la prevención, en la fumigación de las casas y en el tratamiento.

cuerpo y alma ong. pampa landrielEl programa de Pediatría lo desarrolla una médica que vive en Charata, y el de Odontología es clave, porque la entidad dona un consultorio odontológico completo a los parajes rurales donde asiste. Más el proceso educativo en el lavado de dientes y demás. Tienen un programa de hipertensión arterial y otro de Oftalmología en un lugar como Tres Estacas, donde la problemática es “gravísima”. De All contó que hacen todo tipo de estudios de oftalmología a los chicos y a quienes lo necesitan les entregan los lentes.

Por último, un programa muy importante es el que se desarrolla con las mujeres para prevenir el cáncer de cuello de útero. “Trabajamos en la prevención y básicamente en la realización de estudios como el papanicolau, para evitar las muertes. También trabajamos en la planificación familiar, en prevenir casos de abuso o el embarazo adolescente muy común en esta región”, contó. Son 1800 las mujeres que se mueren víctimas de cáncer de cuello de útero en el norte.

“Yo tuve suerte y nací en Capital Federal en una familia acomodada. Pero podría haber nacido en el monte chaqueño. Lo que hacemos creo que es una manera de devolverle a la sociedad todo lo que nos dio”.