Una propuesta lúdica diseñada para la readaptación social

Son talleres que emplean cartas y otros elementos comunes como disparadores para pensar acerca de la identidad, la dignidad de las personas y hasta la discriminación y el género. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos lo emplea con personas privadas de su libertad. Así promueve la prevención de conflictos pos-egresos.

Preguntas abiertas, debates, intercambio de roles, diálogo e historias son actividades que surgen disparadas por un juego de cartas colorido y atractivo que creó el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos inspirado en las pautas de la justicia restaurativa, es decir, que logre mejorar la vida de las personas privadas de su libertad y, a la larga, disminuir la tasa de reincidencia.

La iniciativa se llama Dar de Vuelta y ya lo están implementando con resultados positivos en penales de todo el país los equipos de la Subsecretaría de Promoción de los Derechos Humanos en conjunto con la Dirección Nacional de Readaptación Social, ambas dependientes del Ministerio.

Dar de Vuelta
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Consiste principalmente en talleres bajo una modalidad teórico-vivencial con diversas actividades lúdicas, lo que representa una herramienta pedagógica que complementa los mecanismos vigentes de educación y preparación de sus beneficiarios. El objetivo: fomentar la práctica del diálogo a través del ejercicio de la palabra y la escucha activa.

La idea, cuenta Ricardo Augman, jefe de Gabinete de la Subsecretaría y cabeza del programa, es que el juego pueda presentarse en las cárceles con jóvenes adultos prontos a egresar, a lo largo de ocho encuentros de dos horas en un período de dos meses, tal como se hará con un grupo bajo el régimen de vigilancia electrónica, que comienza este 28 de septiembre en el predio de la ex ESMA. Con un dispositivo equivalente, también se aplica hace tiempo con población bajo suspensión de juicio a prueba.

“Se puede trabajar con jóvenes dentro del régimen penal juvenil, adultos dentro del Servicio Penitenciario, prisión domiciliaria, con todos. El pensamiento es el mismo para la justicia restaurativa. Lo único que hacemos es adaptar la herramienta al contexto”, explica Augman.

“Provocar” el diálogo

DardeVuelta4“Primero intentamos generar un espacio que sea acogedor, con un té y galletitas, que permita formar un buen clima de confianza”, señala el jefe de Gabinete. Después, comienzan los juegos de cartas liderados por dos profesionales capacitados para trabajar con grupos, y con ello la reflexión o, como dice Augman, “una provocación al diálogo”.

Las cartas son tan sólo disparadores para pensar acerca de la identidad, la historia personal, la dignidad de las personas, el respeto por el prójimo, la toma de decisiones, y hasta se tocan temas como pluralismo cultural, discriminación y género. De esa manera, se promueve y practica el diálogo, la educación en valores, la prevención de conflictos y la planificación pos-egreso en personas privadas de libertad.

Por ejemplo, el juego “Mis preguntas, nuestras respuestas” consta de 181 cartas con interrogantes a contestar de forma individual o grupal, tales como “¿Cuándo termina una discusión?”, “¿qué es ser complaciente?” y “¿qué es una opinión?”.

“Contestarlas -dice Augman- va generando cercanía entre los participantes que no siempre se conocen y se interesan por las historias de los otros. Es fenómeno lo que ocurre porque a veces se arma debate y sólo llegamos a trabajar tres preguntas por sesión”.

Otra de las actividades consta de la elección de imágenes que abarcan temas variados y tiene el objetivo de construir relatos. De manera similar, una tercera actividad propone a los participantes el reconocimiento de valores y los invita a pensarse a sí mismos en torno a ellos. Por eso, explican los profesionales del programa, los talleres tienen un efecto terapéutico de base teórica psico-socio-educativa.

Además de los encuentros presenciales, los reclusos tienen la tarea de escribir sus reflexiones durante la semana en un cuaderno ‘bitácora’, especialmente diseñado para el programa.

Según los coordinadores, los participantes de Dar de Vuelta “no nos dejan irnos: Quieren seguir hablando. Te das cuenta en el saludo y en el abrazo que moviste algo”.

Para fin de septiembre está previsto un nuevo taller en la provincia de Salta, ya que la idea, afirma Augman, es “federalizar” la propuesta. “Nuestra ilusión y deseo es reducir la reincidencia lo más posible y pensamos que puede suceder a partir de ejercicios de pensamiento y reconocimiento. Esa gimnasia de pensar de manera más activa y humana”.