Una maniobra con propuestas descabelladas al desnudo

El juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA continuó con el testimonio de Alberto Enrique Barreda, padre de un expolicía que estuvo preso, imputado de forma irregular y con la declaración de Miguel Ángel Gargano Mendoza. 

La audiencia comenzó con el testimonio de Alberto Barreda, quien se refirió de inmediato al hecho más importante del testimonio que lo vinculó directamente con la investigación del atentado. Se trata de una reunión que mantuvo durante la detención de su hijo Diego con el entonces comisario a cargo de la investigación, Luis Vicat – hoy procesado por encubrimiento- y otros dos policías que se encargaron de organizar el encuentro, Aldo Spicacci Citarella y Miguel Ángel Márquez.

“Vicat me esperaba en el hotel Kempinski. Se presentó y dijo que tenía una propuesta con el aval del Juzgado de Galeano, de la jefatura de Policía y hasta mencionó al gobernador de la provincia de Buenos Aires”, contó y continuó dando precisiones. “Concretamente me pedía que convenciera a mi hijo de que imputara a Ribelli”, aclaró. Le ofrecían un “cambio de identidad en Miami y un sueldo de unos 5 mil dólares”, confesó.

Barreda recordó que en ese momento tuvo dudas y se opuso al ofrecimiento además de haber quedado “estupefacto”. Sin embargo, después de esa reunión decidió ir a visitar a su hijo y transmitirle la propuesta. “En ese momento yo no era más que un padre triste por su hijo preso injustamente”, explicó y recordó que Diego se enojó con él por haber evaluado aceptar el ofrecimiento y fue firme respecto a que no mentiría en contra de Ribelli. “Dijo que incluso iba a tomar medidas al respecto”, contó. En este sentido, Alberto Barreda recordó que su nuera realizó por ese entonces una denuncia por amenazas.

“Siento dolor moral porque me utilizaron para esto. Espero que la resolución de esta causa me traiga paz”, reflexionó y concluyó así su testimonio.

El testimonio del abogado de Diego Barreda

Previo a que ingresara a la sala Miguel Ángel Gargano Mendoza, el Tribunal Oral Federal 2 llamó al estrado al expolicía Diego Barreda, a pedido del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. El hoy querellante debió relevar del secreto profesional a su entonces abogado para pudiera declarar sin impedimentos.

A continuación, Gargano Mendoza contó, en línea con lo ya relatado por Alberto Barreda, sobre la reunión con Vicat a la que él también asistió. “Recuerdo que fuimos a un hotel en la avenida Córdoba y el señor Vicat nos planteó que Diego Barreda podía cambiar su declaración a cambio de llevárselo a Miami a vivir con otra identidad y dinero”, sostuvo. También recordó que tanto Alberto como Diego Barreda rechazaron la propuesta. “Parecía descabellada”, aseguró.

También mencionó una reunión que tenía el fin de aligerar las condiciones de detención de sus defendidos, Diego Barreda y Mario Bareiro. “Barreda la estaba pasando muy mal y yo quería un cambio de lugar o que les dieran prisión domiciliaria”, explicó. Al encuentro asistieron dos abogados que representaban a la dirigencia comunitaria AMIA y DAIA, Luis Dobniewski y Rogelio Cichowolski. y el entonces diputado e integrante de la Comisión Bicameral de seguimiento de la investigación del atentado, Juan Pablo Cafiero. Aclaró además que sus pedidos fueron muy bien recibidos.

Cruces sobre el testigo Hugo Pérez

Para esta audiencia estaba previsto el testimonio de Hugo Pérez, un allegado a Carlos Telleldín quien había estado imputado en la causa AMIA y que también había declarado como testigo en la causa Brigadas, conexa a la del atentado, hecho considerado irregular por el TOF 3 en su sentencia del juicio por el atentado.

Previo a comenzar el debate las querellas que en su momento había solicitado al testigo, Memoria Activa y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, expresaron que finalmente desistían del mismo ya que su declaración no les resultaba de interés para este proceso.

El Tribunal, por mayoría, estuvo de acuerdo con el planteo pero los abogados de las defensas se hicieron escuchar y expresaron una fuerte y largamente argumentada oposición y pedido de nulidad de lo decidido por los jueces. Ante ello, las querellas justificaron su posición. “Las defensas deberían haber pedido al testigo en su momento si les parece que es importante”, explicó Juan Manuel Ubeira, quien representa a la querella de los ex policías bonaerenses imputados por el atentado y luego absueltos por el TOF 3.

La decisión del Tribunal sobre la declaración de Pérez queda pendiente para la próxima audiencia, el jueves 5 de mayo, cuando se presenten a prestar testimonio Adolfo Vitelli. exjefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires y el comisario mayor José Carlos Berschneider.

En un primer momento Pérez declaró como testigo en 1994. En enero y julio de 1995 fue citado como imputado. Fue procesado en orden al delito de asociación ilícita y de encubrimiento en enero y noviembre del 95. En junio y julio de 1996 declaró como testigo en la causa Brigadas. En estas declaraciones dijo que –contrariamente a lo sostenido en las previas- la camioneta había sido entregada a la Brigada.