Es el primer organismo de esa provincia en incorporar a diez personas con discapacidad. Desarrollan tareas administrativas y de atención al público. Se busca incentivar a otras dependencias estatales y a privados a implementar el programa.

La delegación del INADI Tucumán se convirtió en el primer organismo estatal de la provincia en incorporar a diez personas con discapacidad. La capacitación comenzó algunos meses atrás y se completó con el alta a los nuevos integrantes en sus tareas, que van desde la atención al público y administrativas, hasta el acompañamiento en las escuelas para los talleres contra el bullying y capacitaciones varias.

“Lo que hicimos fue desempolvar un programa que ya existe y ponerlo en práctica –dice Ramiro Granado, titular del INADI en Tucumán-. Es el de ‘Promover igualdad y capacitación laboral’ del  Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, que tiene un objetivo claro: instruir y brindar nuevas herramientas para mejorar la búsqueda de empleo. No estaba implementándose y tomamos la iniciativa”.

En toda la provincia de Tucumán hay más de 48 mil personas con discapacidad, según datos de la Junta que expide los certificados. Esta iniciativa del INADI busca, además, incentivar a otras dependencias estatales y a los privados a implementar el programa.

“También queremos que se visibilice la situación. El mercado laboral no da igualdad de oportunidades, y no se cumplen los cupos para estos casos. No se trata solo de incorporar, que es un objetivo importante en sí mismo; además hicimos visible el tema para el mercado. Y los tomadores de decisiones en organismos públicos, que se interioricen en distintas discapacidades”, agregó Granado.

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Incorporación al mercado de trabajo

Los seleccionados trabajarán ocho meses, con opción a ocho meses más, cuatro días a la semana durante cuatro horas, ya que la naturaleza del programa apunta a que la experiencia sea un entrenamiento laboral propiamente dicho, una capacitación, para que luego se complete con la incorporación en el mercado laboral. Por eso, para Granado, la idea es que “permanente haya rotación dentro del instituto. Empezamos a recibir decenas de curriculum para generar una lista de postulantes, para sumarlos en otras delegaciones y organismos públicos”.

Para la selección fue importante la participación de organizaciones intermedias, diversas ONG, y otros grupos que no están formalmente constituidos “pero que hacen un gran trabajo en determinados colectivos”, según el titular de INADI Tucumán, quien agregó que “se eligió gente con diferentes tipos de discapacidad”.

“Estoy muy contento con este proyecto, muy emocionado, nuestras oportunidades son pocas, voy a aprovecharlo al máximo para aprender y mejorar en todo lo que pueda hacer”, declaró Gustavo Soria, uno de los nuevos integrante del equipo INADI, que tiene una discapacidad psicosocial.

Para María José Parajón, que tiene hipoacusia bilateral, es una buena oportunidad: “Me gusta, me permite trabajar con los chicos, aprender y también ayudar a las personas con discapacidad”.

Su compañero, Eduardo Grodek, que tiene una discapacidad motriz, agregó: “Voy a poner lo mejor de mí para formarme y aprender, creo que experiencias como éstas suman al curriculum, sobre todo al curriculum de la vida, estoy muy agradecido por esta oportunidad”.