Un tribunal de EEUU declaró a Internet como servicio público

Una corte estadounidense declaró a Internet como servicio público. De esta forma sentó un importante precedente para establecer un marco legal y pensar en esta herramienta como un interés común.

Agua, gas, luz, teléfono, ¿Internet? Hace poco más de dos semanas, la Corte Federal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, determinó que el acceso a la web puede ser considerado un servicio público.

De esta forma ratificó una decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) que determinaba, precisamente, que la banda ancha debía ser considerada un servicio de este tipo. De modo que los proveedores de Internet tendrán que adecuarse a ciertas normativas para garantizar el acceso de los ciudadanos.

Las razones que motivaron tanto la decisión de la FCC como de la Corte de Apelaciones fueron, entre otras, que las compañías brindaban velocidades diferentes dependiendo de la zona a la que llegara su servicio; o los acuerdos inter empresariales para priorizar el tráfico de sus propios datos, es decir, tener más velocidad de banda a cambio de un canon. Estas prácticas, consideraron, alientan la formación de mercados en donde pocos proveedores pueden concentrar la mayoría de los clientes.

Las empresas más grandes del sector se opusieron a la medida y criticaron el fallo, alegando que adecuarse a esas normas podría resultar muy costoso. Por su parte, las compañías más pequeñas se mostraron a favor de la decisión judicial y sostuvieron que esto les permitirá avanzar en el mercado.

En la representación institucional de las empresas, la Asociación de Telecomunicaciones refirió que se acoplará a las normas pero que la declaración de Internet como servicio público es “injusta”. Diversas ONG de defensa al consumidor manifestaron rápidamente su apoyo a la decisión de los jueces del tribunal.

Internet para toda la humanidad: otros eventos y casos resonantes

En junio de 2011, en una asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  declaró el acceso a la web como un derecho humano: se consideró que se trata de una herramienta que fomenta el crecimiento y el progreso de la sociedad en general.

Entonces, uno de los relatores especiales del organismo, Frank La Rue, que ya no se desempeña en la función, señaló que los gobiernos de los países debían “esforzarse” para que Internet sea “ampliamente disponible, accesible y costeable para todos”. El acceso debe ser, afirmó, “una prioridad de todos los estados”.

En febrero de este año, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos falló a favor de un hombre que se encontraba privado de su libertad, al afirmar que los presos pueden acceder a cualquier sitio de Internet que deseen, mientras no comprometa la seguridad del establecimiento donde estén alojados. Las autoridades no lo habían dejado usar la web para consultar algunas páginas que contenían información relativa a sus garantías constitucionales de cara al proceso judicial.

En Argenitna existe el decreto 88/2009, que obliga a que las localidades de menos de 250 habitantes tengan acceso a Internet. De este modo, en los lugares que reúnan esta característica se deberán hacer las obras necesarias para que se cumpla con la normativa.