El trato de la escena del delito, clave en el servicio de Justicia

A través de dos documentos, el Programa Nacional de Criminalística busca sistematizar la etapa inicial de los procesos en los que se investigan delitos penales. El objetivo final es mejorar el servicio de Justicia.

Un cuerpo yace tirado a la vera de una autopista del Gran Buenos Aires, un anónimo avisa a la Policía del hallazgo e inmediatamente comienza a llegar efectivos al “lugar del hecho”. Hay un procedimiento que deben llevar a cabo tanto agentes policiales como judiciales, pero en la práctica no siempre se realiza. Por ello, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos impulsa dos herramientas para sistematizar esa etapa de la investigación.

Se trata de una elaboración surgida del Programa Nacional de Criminalística que busca que las prácticas de las investigaciones criminales sean “ordenadas, consensuadas y traducidas en dos documentos” únicos: el Manual para la actuación en el lugar del hecho y escena del delito y el Protocolo unificado para el levantamiento de la evidencia.

Los textos se complementan para el “efectivo tratamiento de la escena del crimen”, a partir de un consenso que se alcanzó con con todos los directores de los Laboratorios dependiente de los Ministerios públicos Fiscales y con el apoyo institucional del Consejo de Procuradores, Fiscales, Defensores y Asesores Generales del país”.

El manual muestra los diferentes procedimientos de embalaje, indicios, cadena de custodia, la fijación de la escena, mientras que el Protocolo apunta a detallar cómo recoger material genético o toxicológico, por ejemplo, en la búsqueda de la efectividad del objetivo a analizar por los forenses.

El coordinador del Programa Nacional de Criminalística, Santiago del Carril, señaló que el Manual es un “insumo necesario para la formación de las fuerzas de seguridad y, además, para impulsar el rol de un agente que se encargue de coordinar la escena del crimen”.

Manual de uso

area perimetral
Primer paso: delimitar cada área

El primer paso ante un contexto de un crimen es “fijar la secuencia” ¿Cómo? Delimitando las zonas a través de la figura del “coordinador de la escena del crimen”, que la delimita en tres: Interior crítica, Exterior restringida y Exterior amplia. En tanto, se fija un “corredor” donde pueden circular el “personal interventor” sin perder rastros ni pruebas.

El manual determina en cada delito en particular cómo diseñar la escena de acuerdo al lugar en el que ocurrió (ejemplo: automóvil, habitación, etcétera) utilizando un sistema de grilla para el rastrillaje de la zona.

Más allá de cualquier tipo de intervención de personas de rango superior, el “coordinador” es el que “decide” el ingreso al lugar porque la “prioridad es preservar las pruebas” y es quien “hace cumplir la secuencia de fijación del perímetro de la escena”: si la persona ya no presenta signos vitales, primero ingresa el fotógrafo, luego el perito que fija los rastros, luego el médico forense y el fiscal.

El manual determina en cada delito en particular cómo diseñar la escena de acuerdo al lugar en el que ocurrió (ejemplo: automóvil, habitación, etcétera) utilizando un sistema de grilla para el rastrillaje de la zona

En tanto, la fijación se realiza con números y letras. A modo de ejemplo: en un departamento, el baño principal tiene la letra A, y el inodoro se lo numera con el 1, y a la bañadera con el 2.

Protocolo de evidencias

Esc (1) del crimen“Es un documento necesario para quienes intervienen primero en el lugar y, también y más importante aún, para quienes serán los encargados de gestionar los recursos que ingresan para el tratamiento de la evidencia”, explicó Del Carril sobre el texto consensuado con los titulares de los laboratorios regionales forenses a lo largo del país.

La idea es que sean reglas de mínima para el “correcto y eficiente” recolección de pistas en la escena del crimen. Se busca estandarizar los procedimientos para levantar desde chicles y colillas de cigarrillos hasta restos óseos, semen o sangre.

Un dato clave que destacan desde el programa es que “las pruebas hay que secarlas a temperatura ambiente”, porque si está húmedo o mojado genera hongos y se vulneran.

 

Relacionado con el avance de la tecnología en la ciencia forense, se prevé usar drones, sensores electrónicos (llamados ‘nariz electrónica’) que rastrean olores de diferentes sustancias hasta la utilización de un sistema QPR para vigilar la cadena de custodia de las evidencias.

Algunas de las claves del manual para cuando se encuentran computadoras es “dejarlas en el mismo estado en el que se encuentran”. Si está apagada, dejarla apagada. Si está encendida, llamar inmediatamente al técnico informático para que investigue la forma cómo apagarla para poder recuperar la información de la pc.