En el marco de Justicia2020, el subsecretario de Asuntos Registrales, Martín Borelli recibió al director nacional del Registro de Empresas y Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia, Orlando Pulvirenti.

Enmarcada en las reuniones presenciales del Programa Justicia 2020, que promueve el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el subsecretario de Asuntos Registrales, Martín Borelli, presidió un encuentro para reflexionar sobre la organización y funcionamiento del Registro Nacional de Datos Genéticos sobre delitos sexuales.

Se trata de una base de datos que almacenará y sistematizará las muestras genéticas -originadas en investigaciones criminales- de las personas condenadas por ilícitos contra la integridad sexual.

Del encuentro fue parte el director nacional del Registro de Empresas y Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia, Orlando Pulvirenti, quien hizo hincapié en la urgencia de avanzar en la reglamentación de un banco nacional cuya creación se ordenó hace tres años y aún hoy sigue sin operar.

El subsecretario de Asuntos Registrales, Martín Borelli, encabezó la reunión
El subsecretario de Asuntos Registrales, Martín Borelli, encabezó la reunión

Es que la Ley 26.879 (julio de 2013) estableció la creación de un Banco Nacional de Datos Genéticos vinculado a delitos contra la integridad sexual, que se propone facilitar el esclarecimiento de más de estos hechos. Todo el material que se guardará en él será considerado dato sensible, razón por lo que sólo podrá ser suministrado por medio de requerimiento procesal a las autoridades judiciales.

Según el texto de la norma, será el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación el responsable de almacenar las muestras genéticas y fotográficas, así como la reseña de los domicilios actuales de las personas condenadas mediante sentencia firme.

Son considerados delitos contra la integridad sexual no sólo el abuso o acoso, sino también el proxenetismo y el estupro. Experiencias internacionales como las de Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Canadá sostienen que la puesta en marcha de una base de datos como esta asiste a la Justicia a alcanzar mayor número de esclarecimientos.

La violencia sexual, constituye un flagelo cuyas víctimas deben enfrentar, no solamente la violencia física, sino muchas veces, la institucional, motivada por dificultades que obstaculizan o impiden el acceso a la Justicia y a una solución rápida y adecuada para la protección y realización de sus derechos.