Santa Fe dispondrá tobilleras para casos de violencia familiar

Los números dispararon las alertas: según las estadísticas, los juzgados de Familia de la ciudad de Rosario otorgan entre 40 y 50 órdenes semanales de restricción contra las personas denunciadas ante la Justicia por casos de violencia de género.

Frente a este panorama, el sistema de justicia santafesino pondrá en funcionamiento el control del contacto entre víctima y victimario por intermedio de tobilleras electrónicas que deberán portar los denunciados por violencia familiar o de género.

El motivo de la iniciativa está fundado principalmente en el alto índice de incumplimiento a las órdenes de restricción impuestas, situación que conlleva una elevada peligrosidad para la integridad física de las víctimas de situaciones de violencia. Este tipo de transgresiones suelen ser judicializadas bajo la imputación de desobediencia a la autoridad.

El funcionamiento del dispositivo permite determinar con plena exactitud dónde se encuentra el presunto agresor en cada momento; de esta manera, se podrá comprobar si respeta o transgrede las imposiciones fijadas por la justicia en cuanto al impedimento de acercarse a su denunciante. Conforme a lo precisado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Santa Fe, el mecanismo de control consta de dos artefactos: por un lado, la tobillera que lleva el agresor y, por el otro, un detector georeferenciado que determina dónde está localizada la víctima. Cuando ambos se encuentran a una distancia cercana, se activa la alarma de alerta.

Desde el Ministerio santafesino apuntan a que la medida de prevención esté en aplicación en los próximos meses, antes de fines de 2017. El sistema ya está en funcionamiento para los casos de detención domiciliaria y se estima que extender su funcionamiento al resto de los casos de violencia de género será un proceso de sencilla y rápida aplicación.

Entre las consideraciones tenidas en cuenta a la hora de resaltar la eficacia de este tipo de recursos tecnológicos, las autoridades judiciales señalan que “las prohibiciones de acercamiento (…) sólo sirven para que las mujeres, con sus hijos e hijas, restrinjan cada vez más su libertad; y garantizan la impunidad para los varones violentos”. De tal manera, las pulseras o tobilleras electrónicas al utilizarse por pares permiten seguir el acercamiento del agresor a la mujer y su círculo íntimo.

Concebido por la cartera de justicia santafesina como “un avance en materia de seguridad con perspectiva de género”, la iniciativa replica experiencias similares aplicadas en otros puntos del país. Por ejemplo, en febrero de 2017, se llevó adelante la disposición judicial del uso de las tobillera de vigilancia electrónica en Córdoba, en el marco de un programa de prueba de implementación de ese mecanismo de control, que fue celebrado entre el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y cinco provincias, junto con aquellas que ya contaban con este sistema en funcionamiento, como Jujuy, San Juan, Misiones y Mendoza.  Las tobilleras electrónicas, a las que se denomina dispositivos duales, consisten en una pulsera rastreadora que usa la denunciante y que puede también operar como botón antipánico, mientras que el agresor porta el aparato en un tobillo y lleva otro rastreador.