Un testigo de concepto a pedido de los exfiscales

En una nueva audiencia del juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA, declaró como testigo el abogado Juan Pablo Vigliero a pedido de la defensa de los exfiscales de la causa, Eamon Mullen y José Barbaccia, imputados por encubrimiento.

En calidad de testigo de concepto, se presentó Juan Pablo Vigliero a los Tribunales Federales y relató, a partir de la pregunta de la abogada de los exfiscales, acerca de su relación con ellos.

Se centró especialmente en José Barbaccia, a quien dijo conocer desde la carrera de derecho: “Soy amigo desde hace treinta años. Lo conocí a través de Guillermo Montenegro en la facultad y tengo un acabado conocimiento de él y de cómo ha sido como compañero de estudio, amigo, hijo, padre y colega”, empezó y opinó: “No tengo duda de su actitud ética”.

Sobre Mullen acotó que, si bien lo conoce desde “hace años de tribunales”, no mantuvo la misma amistad pero que “si trabaja con Barbaccia, supongo que se conduce con ética y celeridad en su función”.

Por último, concluyó acerca de José Barbaccia, a quien -según admitió- hace bastante que no ve: “Me cuesta comprender que pudiera ser capaz de cometer concientemente un delito penal”.

La otra historia

Cuando la defensa de los exfiscales concluyó con su interrogatorio a Vigliero, el resto de las partes aprovechó para indagar sobre otro tema: su relación profesional con el excomisario Juan José Ribelli (querellante en este juicio) y con el abogado Mariano Cuneo Libarona, con quien defendió a Ribelli durante unos meses en el marco de la causa AMIA, cuando se lo consideraba la cabeza de la conexión local del atentado.

“Cuneo Libarona me convocó para ingresar a la defensa de Ribelli y acepté. Me parecía un desafío”, explicó.

Las querellas le pidieron que contara con el mayor detalle posible qué recordaba acerca del video que se hizo público en el cual se ve al exjuez Juan José Galeano negociar un pago con el imputado Carlos Telleldín. Justamente esa grabación fue difundida a los medios de comunicación por el mismo Vigliero y su colega Cuneo Libarona y ambos fueron detenidos sospechados de haber robado el video del juzgado.

“Llegó un sobre por correo al estudio de Cuneo Libarona con el video. Nos pareció impactante ver una cámara en un despacho en tribunales y hablar de dinero. Era impresionante”, expresó.

A partir de ello, contó, “la idea era pedir la nulidad y hacerlo público pero para lo primero no hubo tiempo porque a los diez días nos detuvieron y luego renunciamos a la defensa de Ribelli”.

También  admitió haber hecho una copia de ese video y haberlo llevado a varios medios, como Clarín y la revista Noticias, los cuales rechazaron difundirlo. “Sólo el periodista Jorge Lanata accedió a pasarlo en su programa de televisión”, dijo.

Finalmente, cuando le preguntaron -haciendo referencia al comienzo de su testimonio- si en ese momento habló del tema con su amigo José Barbaccia, entonces fiscal de la causa, o años después, Vigliero contestó que no. “No correspondía en su momento hablarlo con los fiscales. Y años después tampoco lo hablamos, no lo quise poner incómodo (a Barbaccia) y era innecesario”.

Para la próxima semana, el Tribunal Oral Federal 2 tiene previsto recibir el testimonio de Carlos “Chacho” Álvarez y de un agente de Inteligencia.