Menos subrogancias y más estabilidad en los nombramientos

En el marco de la política de acercar la Justicia a la sociedad, la palabra subrogancia genera muchas inquietudes en el mundo extrajudicial. ¿Qué es? ¿Cómo se utiliza? ¿Qué modificaciones se prevén para el futuro?

El concepto sólo es utilizado en el marco jurídico y es una palabra rara para los ciudadanos que no se mueven en este submundo. La definición académica del verbo subrogar es “sustituir o poner una persona o cosa en lugar de otra en una relación periódica”. Y su definición abogadil refiere a “un procedimiento que se utiliza para cubrir aquellos cargos de jueces que por licencia o por enfermedad no puedan ejercer el cargo que le corresponde teniendo en cuenta todas las garantías de la Constitución Nacional como principal referente y la jurisprudencia correspondiente”.

El proceso de selección de un juez subrogante se realiza a través del Consejo de la Magistratura de la Nación, organismo encargado de la selección y juzgamiento de los magistrados de todo el país. Y hoy lo que rige es un sistema transitorio ya que el fallo Uriarte de la Corte Suprema declaró inconstitucional la nueva ley de subrogancias (27.145) sancionada en junio de 2015.

Desde la Secretaría de Justicia a cargo de Santiago Otamendi se impulsa un proyecto para garantizar la independencia de la Justicia, en concordancia con el que se va a presentar sobre reforma del Consejo de la Magistratura.

Desde esa oficina ministerial se busca que no haya ningún juez subrogante para evitar que los magistrados puedan ser influidos por los sucesivos gobiernos.

El proyecto de ley estipula modificaciones al régimen de los magistrados sólo de los tribunales inferiores. La idea del nuevo mecanismo es que el reemplazante sea elegido por sus “requisitos y cualidades” en un detallado proceso de selección para que “la sociedad conozca y esté segura que el juez que va a impartir justicia en un futuro cumple con los principios del juez natural y la independencia judicial”, aseguraron asesores de la Secretaría.

En el marco del proyecto para modificar la ley de subrogancias, se están recibiendo consultas y sugerencias desde diversos actores del mundo jurídico como colegios de abogados, universidades y la sociedad civil.

Uno de los puntos destacados es que la subrogancia debe ser “una situación excepcional” y no usada con normalidad. Hoy en día, se estima que un cuarto de los cargos de los tribunales nacionales y federales se encuentra vacante en forma permanente y que, en los hechos, la regla es designar un subrogante y la excepción nombrar a un juez mediante el procedimiento constitucional.

En detalle, se propone que el proceso de selección de un magistrado suplente se realice como lo viene haciendo el Consejo de la Magistratura (CM) con la modificación que las cámaras nacionales y provinciales serán las responsables de designar a los jueces subrogantes  para aquellos casos excepcionales y transitorios.

Los magistrados designados como interinos no podrán “perdurar indefinidamente” en el cargo como subrogante sino que como máximo durarán 1 año. Y por este motivo se hace una distinción ente las causas temporales (enfermedad, vacaciones, etc) y las causales definitivas (fallecimiento).

El proyecto también busca mayor celeridad de los procesos de selección de los magistrados al disponer que en sólo 3 días se deba designar un juez subrogante ni bien se produzca una vacante en algún juzgado a lo largo del país. Y que las cámaras deberán informar bimestralmente al Consejo todo lo que ocurre con estos procesos de designación.

Por último, se deberán cubrir las vacantes de un juez, en primer lugar, con otro juez de la misma jurisdicción e igual competencia. Y en su segundo lugar, a través de una lista de conjueces de tribunales inferiores. ¿Qué es una lista de conjueces? Es un conjunto de profesionales (abogados o funcionarios judiciales, etc.)  que se anotan en un concurso en el CM para ser sometidos a un proceso de selección para formar parte de la lista de conjueces para cubrir a magistrados.