Cómo es el régimen de magistrados subrogantes

Los magistrados denominados subrogantes o suplentes son frecuentes también en otras regiones y difieren en su nombramiento a través de los órganos judiciales o políticos. El caso de los Estados Unidos, España y algunos países latinoamericanos.

La definición del diccionario de la palabra subrogar dice: “sustituir o poner una persona o cosa en lugar de otra en una relación periódica”. En la Justicia argentina, a los jueces subrogantes los elige el Consejo de la Magistratura de la Nación. En otros países como Estados Unidos, España o Perú, son elegidos por organismos similares pero de forma diferente, por la Corte Suprema o por el Ministerio de Justicia. Salvo en Bolivia, que son escogidos por el voto popular.

En Argentina, según dos organizaciones no gubernamentales, el porcentaje de magistrados suplentes en los últimos años en el Poder Judicial va del 18 al 25 %. En Perú, esta cifra llega al 42 %, mientras que en España el número es mucho menor ya que los 1500 registrados representan a tres cada cien mil habitantes.

En nuestro país, el proceso se realiza a través del organismo encargado de la selección y juzgamiento de los magistrados de todo el país. El Reglamento de Subrogaciones de los Tribunales Inferiores de la Nación para jueces de primera instancia, nacionales o federales detalla que a los provisorios los designa el Consejo en caso de recusación, excusación, licencia, suspensión, vacancia u otro cualquier impedimento de los jueces.

Las listas de subrogantes son confeccionadas por las cámaras nacionales y federales quienes remitirán al Consejo la lista de jueces de igual competencia de la misma jurisdicción que están en condiciones de cubrir la vacante. Las subrogaciones pueden ser breves lo que implica que tiene una duración menor o igual a sesenta días o prolongadas que son las que resultan superiores en tiempo sin especificar años, meses ni días de la suplencia.

En los Estados Unidos, el gobernador de cada Estado propone al Senado los magistrados para integrar las diferentes vacantes en las Cortes de Primera Instancia y las de Apelaciones. El juez de primera instancia tiene un mandato de 6 años y debe que presentarse a la reelección si quiere continuar en el cargo.  Las vacantes se llenan por nombramiento del gobernador. Un juez provisorio o “pro tempore” es un abogado que dona su tiempo para considerar y decidir casos específicos.

En España los jueces sustitutos son diferentes a los de carrera o titulares y de carácter excepcional según lo dispuso el Tribunal Superior de Justicia. Son 1500 profesionales a los que acude la justicia hace más de 30 años para suplir ausencias, pero están en una situación de precariedad laboral con respecto a los magistrados efectivos.

Pueden trabajar por días, meses o años con contratos temporales sujetos a renovación. Por este motivo, alguno de ellos están sujetos al subsidio estatal por desempleo. En 2012, se produjo un ajuste de los sustitutos tras la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

En Perú el Consejo Nacional de la Magistratura designa a los titulares pero los jueces provisionales y suplentes son nombrados por los presidentes de las cortes superiores y en el caso de los vocales supremos, por el presidente de la Corte Suprema.

Las cortes están divididas por distritos. Así que, por ejemplo, la Corte Superior de Justicia de Amazonas es la encargada de prorrogar o no los mandatos de los magistrados provisorios a través de la Sala Plena de la Corte. Mientras que en Venezuela, la Comisión Judicial del Tribunal Superior de Justicia es la encargada de seleccionar a los jueces provisorios y temporales de forma directa y sin concurso.

Por último, es diferente el caso de Chile donde a los magistrados suplentes los elige la Corte Suprema. También lo es en Bolivia ya que desde 2011 tras las reformas introducidas por Evo Morales, se realiza una preselección de los magistrados a través de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Luego, con el voto, la ciudadanía es la encargada de elegir a los jueces titulares y suplentes de los cuatro entes nacionales del Órgano Judicial: los nueve del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), siete del Tribunal Constitucional (TC), siete del Tribunal Agroambiental (TA) y cinco del Consejo de la Magistratura (CM).