Anteproyecto para la creación de una agencia Federal de reinserción

El subsecretario de Relaciones con el Poder Judicial y Asuntos Penitenciarios, Juan Mahiques, encabezó la presentación de la propuesta que se enmarca dentro de una propuesta integral de modificación de paradigmas.

En palabras del funcionario, la nueva norma busca cambiar paradigmas instalados con la ley 20.416, Orgánica del Servicio Penitenciario Federal, que fuera sancionada durante el gobierno de facto de Alejandro Agustín Lanusse en 1973. Ese hecho fue resaltado por Mahiques como clave a la hora de marcar diferencias y hablar de las necesidad del cambio.

Este viernes, y junto a jueces, fiscales y organizaciones que participaron en la confección de la iniciativa, el funcionario brindó los principales lineamientos de esta propuesta que, entre muchas otras cosas, busca crear una Agencia Federal de Reinserción y Administración de Penas.

 

La fecha de presentación del proyecto tampoco es un dato menor: en el Día del Trabajador Penitenciario que se celebra todos los 15 de julio, Mahiques y sus colegas de la Subsecretaría dieron a conocer esta propuesta que entre otras cosas busca brindar más herramientas para que el personal que trabaja en cárceles lleve a cabo un mejor trabajo.

Tanto en provincias como a nivel federal, las cárceles sufren problemas estructurales en torno a violencia institucional y las condiciones en las que deben vivir las personas recluidas. La idea de la iniciativa es modificar desde la base este sistema para poder avanzar hacia una verdadera reinserción. Entre otras cosas, el subsecretario se encargó de remarcar que no es posible reinsertar a una persona si no se le brindan los elementos para llevar a cabo esa tarea.

“Es nuestra responsabilidad construir los cimientos de un modelo penitenciario donde  los establecimientos carcelarios se adecuen lo que establece la Constitución Nacional, en el sentido de que no pueden ser lugares de castigo, sino de recuperación y resocialización de aquellos que por distintas circunstancias de la vida han sido condenados a una de las máximas penas que puede tener un ser humano, la privación de su libertad”, afirmó Mahiques.

El proyecto establece la “revalorización” y “profesionalización” del trabajo de los empleados penitenciarios. Para ello propone subdividir a la Agencia en dos escalafones: el técnico y el penitenciario. El primero de ellos tendrá a cargo la gestión de cuestiones de asistencia social, criminología, trabajo, educación, entre otras; el segundo, lo relativo a la custodia, requisa y seguridad.

Al mismo tiempo, en la iniciativa se contempla la creación de un órgano externo que se encargará de controlar y fiscalizar el trabajo llevado a cabo por la Agencia. Desde este espacio, además de las revisiones periódicas, se podrán abrir procesos sumarios para los empleados que tengan graves faltas en su trabajo dentro del organismo.

“El objetivo central de la reforma radica en la superación de las estructuras punitivas actuales por una política de Estado que, bajo conducción civil, haga foco en la integración social de los internos, jerarquizando y revalorizando el rol fundamental que para ello tienen los trabajadores penitenciarios”, añadió Mahiques.