Volvieron las audiencias por el encubrimiento del atentado a la AMIA luego de la feria judicial. El ex juez de la causa se defendió de las acusaciones en su contra por prevaricato. Su declaración sigue el lunes.

La feria judicial terminó y se reanudó el juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA, que tiene entre sus acusados al ex presidente Carlos Menem, al entonces juez instructor de la causa, Juan José Galeano y a Hugo Anzorreguy, ex titular de la otrora Secretaría de Inteligencia del Estado.

El debate oral y público que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 2 había concluido, previo a la feria judicial de invierno, la etapa de recepción de declaraciones testimoniales, por lo que ahora recibe las exposiciones de defensa de los imputados.

El ex juez Galeano, quien estuvo a cargo de la investigación del atentado, amplió su indagatoria una vez más, como lo viene haciendo hace seis audiencias.

En este caso y durante todo el día se refirió a una de las imputaciones contra él, el prevaricato. Es decir, por haber imputado a policías bonaerense por el atentado, a sabiendas de que las pruebas en contra de los acusados eran falsas. Además, habían sido obtenidas en declaraciones armadas a testigos bajo coacción y tras el pago a Carlos Telleldín de 400 mil dólares.

En su defensa, el ex magistrado sostuvo que siempre se manejó con “libertad de criterio” y que, si bien puede haberse equivocado, eso “no puede convertir a los jueces en prevaricadores”.

Además, enumeró las pruebas que, según la acusación, no son reales y explicó por qué, según él, sí eran ciertas. En ese mismo sentido, al igual que en otras audiencias, criticó a los jueces del TOF 3 que absolvieron a los policías bonaerenses: “Hicieron todo lo que se pudo por la impunidad”.

Sobre las escuchas

Por la tarde, Galeano mostró en pantalla las transcripciones de escuchas telefónicas de 1996, cuando los efectivos de la Policía Bonaerense estaban por ser detenidos por Galeano. “Esto es guionar declaraciones”, exclamó el imputado cuando mostró cómo el ex subcomisario Juan José Ribelli le daba instrucciones a sus colegas por teléfono respecto a cómo debían actuar ante el juez de la causa AMIA.

Por último, Galeano leyó casi todo el auto de elevación a juicio que conformó al pasarle la causa al TOF 3. Allí, insistió con que se estaba juzgando sólo a una parte de los responsables por la conexión local y por el atentado en sí, y que faltaba aún mucho por hacer.

De hecho, agregó luego que, durante el juicio oral y público de 2003, él continuó investigando las relaciones entre los policías y posibles colaboradores de Hezbollah pero esos datos no se siguieron investigando. “Me parece raro que (el ex espía conocido como Jaime) Stiuso no siguiera esa pista”, concluyó y avisó que continuará exponiendo el próximo lunes.

Además de Galeano, Menem y Anzorreuy, el juicio tiene como imputados a los dos ex fiscales de la causa, Eamon Mullen y José Barbaccia; a dos ex agentes de la vieja SIDE; a los ex comisarios Jorge El Fino Palacios y Carlos Castañeda; a Rubén Beraja, entonces titular de la DAIA; y a Telleldín, su esposa y su entonces abogado, Víctor Stinfale.