En el marco de una visita realizada la semana pasada por el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, se firmó un acuerdo para la implementación de esta metodología en esa provincia.

Formosa, Mendoza, San Luis y Buenos Aires –esta provincia hace ya más de un año- empezaron a implementar la oralidad, una herramienta que, en lo que se pudo observar a partir de las pruebas realizadas, funciona para reducir el tratamiento de los casos que se presentan ante la Justicia. Y ahora llegó el turno de Chaco.

La semana pasada, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, visitó esa provincia y firmó un acuerdo con la titular del Superior Tribunal de Justicia (STJ) chaqueña, Iride Isabel Grillo, para optimizar la implementación de esta práctica que ya dio buenos resultados. Se aplicará en procesos civiles.

“Los conflictos cada vez son mayores y más complejos, requieren más herramientas y uno no puede quedarse parado en viejos paradigmas. El desafío es seguir progresando para dar mejor servicio a la gente y respuesta a las demandas en relación al sistema judicial”, expresó Garavano.

Desde el Ministerio de Justicia también fue parte del acuerdo Héctor Chayer, titular del Programa Justicia 2020, dependiente de la cartera que dirige Garavano. Chayer es el principal impulsor de esta iniciativa y quien, además, se encarga, junto a su equipo, de asistir y recibir información de los jueces que ya están atravesando esta experiencia.

Un nuevo paradigma

Fue Chayer quien afirmó que el uso de esta herramienta no se trata simplemente de algunos cambios en la metodología para atender un caso que se presenta ante la Justicia, sino de un nuevo “paradigma”.

“Lo necesario es atender mejor los procesos. Para lograr estos fines hay que elegir el medio más eficaz y más rápido. Acá no aparece como necesaria la reforma procesal. Se trata simplemente de atender mejor a la gente, satisfacer sus necesidades, resolver más rápido sus conflictos, permitiendo la conciliación. Si para eso es necesario reformar el código, ¡adelante!”, explicó  el funcionario en este sentido.

¿Cómo se aplica la oralidad? Audiencias con el juez sin intermediarios (las partes escuchan de primera mano cuáles son los alcances de la causa), audiencias videograbadas (evitan pérdidas de tiempo en las), y sobre todo, la posibilidad de hacer esto sin precisar una reforma legislativa.

Los jueces que ya usaron este sistema compartieron sus experiencias. Por ejemplo, en San Luis se dio un caso que se resolvió en menos de dos meses: el 7de junio fue la apertura de prueba (la instancia para presentar evidencia) y el 2 de agosto ya se había dictado una sentencia definitiva.