La elección de los jueces según las normas de cada país

En todos los países de América Latina los magistrados se eligen de diferentes maneras. Cómo es cada mecanismo y cuál es el rol asignado a los Consejos de la Magistratura.

Los Consejos de la Magistratura de Argentina y América Latina no sólo difieren en las funciones que poseen, sino también en cómo están integrados e incluso en cuál es la manera en que se eligen quienes lo integran.

En Argentina el proceso para la selección de jueces nacionales y federales se realiza en el Consejo de la Magistratura, que lleva adelante los concursos y realiza exámenes y entrevistas orales con los candidatos. El proceso culmina aprobándose una terna, que es enviada al Poder Ejecutivo para que elija a uno de ellos. El camino continúa en el Senado, cuando se envía el pliego del postulante para su aprobación. Luego regresa al Ejecutivo, que materializa la designación por decreto.

En Colombia, por ejemplo, existía el Consejo Superior de la Judicatura, encargado de la administración y de la disciplina de los magistrados, pero el año pasado hubo una reforma constitucional que dividió las funciones entre la Comisión Nacional de Disciplina Judicial y el Consejo de Gobierno Judicial. La comisión se ocupa de la disciplina de los jueces y empleados de la denominada “rama judicial”. El consejo realiza los concursos para girar las ternas.

Los casos de Brasil, Chile y Uruguay son distintos: como no tienen organismos similares a un Consejo de la Magistratura, eligen de diferente forma a los magistrados. En Chile y Uruguay los jueces de instancias inferiores son designados a propuesta de la Corte Suprema, mientras que en Brasil los jueces son nombrados por el Presidente de la Nación.

El Consejo de la Magistratura de Paraguay propone las ternas para integrar la Corte Suprema de Justicia previa selección basada en la idoneidad. La eleva a la Cámara de Senadores de aquel país. Además propone ternas a la Corte Suprema de Justicia paraguaya para que ésta elija a los que considere para los cargos de miembro de los tribunales inferiores, de los jueces y los de los agentes fiscales.

Por el voto popular

Bolivia es un caso especial: los jueces son elegidos por el voto popular. Ese voto luego tiene que ser refrendado por la Asamblea Legislativa. En Perú también es por voto, pero para los jueces de Paz, mientras que el denominado Consejo Nacional de la Magistratura tiene funciones de selección y la facultad de sancionar incluso a los vocales de la Corte Suprema.

En Ecuador los jueces de la Corte Nacional de Justicia son elegidos por el Consejo de la Judicatura, a través de un procedimiento de concurso de oposición y méritos, impugnación y control social. Aunque la propia Constitución aclara que “se propenderá a la paridad entre mujer y hombre”.

La elección en otros países de la región es una potestad que recae directamente en el Poder Legislativo.

Elección de consejeros

La elección de los consejeros es muy diversa y tiene que ver con la composición de cada uno de los consejos en sus respectivos países. La elección varía desde la elección de organismos con sus representantes o una votación de abogados, pero entre estas cuestiones se destacan los casos de Ecuador y Bolivia.

El caso de Bolivia es característico: los miembros del Consejo de la Magistratura se eligen, al igual que los jueces, mediante el sufragio universal de entre las candidatas y los candidatos propuestos por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Sus funciones duran seis años.

En el caso de Ecuador existe el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, que promueve el ejercicio de los derechos relativos a la participación ciudadana y que impulsa y establece mecanismos de control en los asuntos de interés público. Entre sus atribuciones debe designar a los miembros del Consejo Nacional Electoral, del Tribunal Contencioso Electoral y del Consejo de la Judicatura, luego de agotar el proceso de selección correspondiente.

Paridad de género

Consejo de la Judicatura Federal es el nombre del órgano en México y está integrado por siete miembros y presidido por el presidente de la Suprema Corte de Justicia. Se le suman tres consejeros designados por la Corte. Al igual que en Argentina, funciona con un pleno y comisiones. El pleno resuelve sobre la designación, ratificación y remoción de magistrados, así como de los demás asuntos que la ley determine. Sus integrantes duran cinco años en el cargo y no pueden ser nombrados para un nuevo período.

En Colombia son nueve los miembros del Consejo de Gobierno Judicial. Está integrado por los presidentes de la Corte Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado; el gerente de la rama judicial, un representante de los magistrados de los Tribunales y de los jueces; un representante de los empleados de la rama judicial y tres miembros permanentes de dedicación exclusiva. La Comisión Nacional de Disciplina Judicial, por su parte, está conformada por siete magistrados.

El Consejo de la Judicatura ecuatoriano tiene nueve vocales que duran en sus funciones seis años y no pueden ser reelegidos. Se busca “paridad entre hombres y mujeres” y se rinde un informe anual ante la Asamblea Nacional, que puede fiscalizar y juzgar a sus miembros. El Consejo paraguayo, en cambio, está integrado por un miembro de la Corte, un representante del Ejecutivo, un senador y un diputado, dos abogados y dos profesores (uno de las universidades nacionales y otro de las privadas).

Y el Consejo Nacional de la Magistratura de Perú se compone por siete miembros: uno elegido por la Corte Suprema, uno por la Junta de Fiscales Supremos, otro por los miembros de los colegios de abogados, dos por los miembros de los demás colegios profesionales, uno por los rectores de las universidades públicas y otro por los rectores de las universidades particulares.