Con una exitosa prueba piloto en Buenos Aires, esta metodología permite resolver los casos que se presentan ante la Justicia con mayor velocidad. Cómo se aplicará en estas provincias.

Casos con resolución más rápida. Jueces explicándoles a demandados y demandantes cómo se puede desarrollar la causa, sus alcances y todo tipo de implicancias sin ningún intermediario. Menor uso de papel. La implementación de la oralidad en los procesos judiciales parece, según lo que muestran las experiencias que se pusieron en marcha en nuestro país, capaz de lograr estos objetivos.

Por eso, y tomando de referencia el uso que se hizo de esta herramienta en la provincia de Buenos Aires (y desde hace poco más de un mes en Mendoza), los poderes judiciales de San Luis y Formosa se sumaron a la iniciativa. El impulso y el apoyo (tanto financiero como técnico) surgió del programa Justicia 2020, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

¿De qué herramientas se vale este sistema para hacer más veloz el tratamiento de las causas? Por ejemplo, de audiencias videograbadas. Normalmente, un integrante del juzgado debía tomar nota y, más tarde, los abogados daban acuerdo –o no- con respecto a lo que había sido transcripto al papel.

Con este sistema, no se debe dar acuerdo porque todo lo que se dice está en un archivo de video que, sin necesitar del papel, forma parte del expediente.

Formosa había iniciado este proceso en 2015, con el uso de la metodología para los procesos de conocimiento. Pero recientemente el Superior Tribunal de Justicia (STJ) provincial decretó la extensión a todos los juzgados del fuero Civil y Comercial de la capital formoseña. A la par, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación comenzó a brindar asistencia y apoyo técnico en la materia.

En el caso de San Luis se suma un elemento más: la provincia cuenta con expediente electrónico: expedientes tienen formato digital. A partir del primero de junio se puso en práctica el uso de la oralidad en el fuero Civil y Comercial.

En el corto tiempo que lleva de aplicación, demostró que la tecnología es importante para la Justicia pero que la solución también pasaba por esta herramienta: en poco más de un mes, los juzgados que utilizaban el sistema habían fijado 25 audiencias preliminares y habían celebrado cinco de ellas.

Más eficaz y más rápido

Héctor Chayer, titular del programa Justicia 2020, señaló que “lo necesario es atender mejor los procesos. Para lograr estos fines hay que elegir el medio más eficaz y más rápido. Acá no aparece como necesaria la reforma procesal. Se trata simplemente de atender mejor a la gente, satisfacer sus necesidades, resolver más rápido sus conflictos, permitiendo la conciliación. Si para eso es necesario reformar el código, ¡adelante!”.

“Lo importante es cambiar la manera de gestionar los procesos, que el juez esté presente en las audiencias, que impulse de oficio el avance del proceso y de este modo se logran esos resultados. No hay necesidad de reformar la ley, sino de reformar las prácticas”, explicó Chayer.

En la provincia de Buenos Aires el uso de la oralidad en el fuero Civil y Comercial –a modo de plan piloto- permitió que seis de cada diez expedientes tengan una resolución rápida. Al mismo tiempo, el 65% de las personas que tuvieron audiencias con jueces afirmaron haber entendido “muy bien” todo lo que se les explicó en relación a la causa que los convocaba; y el 78% señaló que fueron “muy bien” tratados durante ese encuentro.