Renovado impulso al arbitraje en conflictos entre pares

Una de las medidas para acercar la Justicia a la sociedad es promover métodos de resolución de conflictos como la mediación, la conciliación y el arbitraje. Las políticas para extender la aplicación del último de ellos.

El arbitraje es el método a través del cual las partes aceptan delegar en un tercero -un árbitro o un Tribunal Arbitral- la solución de sus diferencias. Estas decisiones son inapelables y obligatorias para los actores intervinientes.

La Directora Nacional de Mediación y Métodos Participativos de Resolución de Conflictos del Ministerio de Justicia de la Nación, Raquel Munt, señaló que “en el marco del programa Justicia 2020, desde la Dirección instamos a difundir la utilización del arbitraje y abonamos a expandir su utilización, dados los buenos resultados obtenidos frente a otros métodos más difundidos como la mediación”.

El trabajo persigue la “aplicación de la mejor herramienta para que los conflictos sean resueltos de la forma más pacífica y preservando la seguridad jurídica”. Agregó que se busca “llegar a una solución a corto plazo, con el menor costo posible y que sea una verdadera puerta de acceso a la Justicia”.

El procedimiento del arbitraje está especialmente indicado cuando la discrepancia es planteada entre empresas que contratan servicios en diferentes provincias, o cuando se trata de conflictos entre firmas nacionales y extranjeras.

Uno de los ámbitos de aplicación de la resolución conflictual más utilizados es el de las relaciones comerciales entre privados, aunque también es de gran utilidad en los temas civiles. Los especialistas mencionaron que, por ejemplo, en los casos sobre daños y perjuicios por responsabilidad extra contractuales, conflictos relativos a la propiedad horizontal, incumplimientos de boletos de compra-venta o temas vinculados a aspectos patrimoniales en las relaciones de familia también el arbitraje puede ser llevado a cabo.

Uno de los ámbitos de aplicación de la resolución conflictual más utilizados es el de las relaciones comerciales entre privados, aunque también es de gran utilidad en los temas civiles.

Como forma de eludir el largo recorrido de una causa judicial, el arbitraje es poco utilizado en el país pero la idea es darle un fuerte impulso. “La cultura del arbitraje no está tan difundida como quisiéramos”, aseveró Munt. El fuero Comercial tiene la misma cantidad de juzgados desde hace 40 años, y en los últimos 15 las causas se incrementaron un 700 por ciento. Esta situación conlleva a que los métodos de resolución de conflictos se afiancen como alternativas de etapa prejudicial.

Ana María Bargiela, mediadora, conciliadora y árbitro, explicó que las principales características de este método son “la celeridad, la confidencialidad, la economía de recursos humanos y materiales y el mayor involucramiento de las partes en el proceso”. No obstante, dado que es voluntario, es indispensable que lleguen a un principio de acuerdo en lo referente a someterse al arbitraje, comprometiéndose a acatar la decisión del o los árbitros.