El estudio en la cárcel como método de superación

Completar estudios primarios, terciarios o universitarios puede atenuar las condenas de los presos en las cárceles. Cómo se realiza el conteo de penas según la legislación penal y cuáles son los controles de las autoridades.

La Ley 24.660 de Ejecución de las Penas Privativas de la Libertad es la que establece el modo en el que los condenados cumplen su estadía en la cárcel, así como también los mecanismos de reinserción social. Quedan excluidos los delincuentes que sean reincidentes.

La aplicación de los mecanismos penitenciarios en los cuáles los detenidos pueden tener ciertos beneficios se basa en el principio de progresividad en varias etapas de evaluación. El artículo 14 de la mencionada ley establece que “en la medida que lo permita la mayor o menor especialidad del establecimiento penitenciario, el período de tratamiento podrá ser fraccionado en fases que importen para el condenado una paulatina atenuación de las restricciones inherentes a la pena”.

Según se trate de establecimientos abiertos, semiabiertos o cerrados, las etapas de la progresividad son cuatro: el período de Observación, el de Tratamiento, de Prueba y de Libertad condicional.

El artículo 140 de la mencionada ley especifica que sólo el estímulo educativo podrá atenuar la pena de los condenados. La misma podrá ser disminuida hasta un plazo máximo de casi dos años. Previo a esto, se deben superar las diferentes etapas mencionadas con un minucioso y estricto control del Servicio Penitenciario Federal y del Juzgado de Ejecución Penal interviniente.

En el Período de Observación se le realizan a la persona detenida estudios médicos, psicológicos y sociales en pos de formular su perfil criminológico. En ella se consignan las fechas en que el interno podría acceder a las distintas etapas y beneficios de la progresividad, como ser: el Período de Prueba; las Salidas Transitorias y Semilibertad; Libertad Condicional; Libertad Asistida; Programa de Prelibertad, y el egreso por agotamiento de la pena.

El avance en las siguientes dos fases de tratamiento y prueba van atadas al cumplimiento de las metas educativas que conllevan a un descuento en los meses de la condena. El cumplimiento parcial o total de estudios primarios, secundarios, terciarios, universitarios o de posgrado es condición inalienable para el posible descuento de meses de la pena, siempre de acuerdo a la visión de cada magistrado.

En esta línea, la legislación detalla que al condenado se le descontará un mes de condena si aprueba un ciclo lectivo anual. Por ejemplo, si aprueba 6° grado, la ley de ejecución penal establece que se le podrá reducir un mes de la pena.

En tanto, corresponden disminuir dos meses por completar un curso de formación profesional anual como puede ser uno de electricista, siempre realizado dentro de la institución carcelaria. También la misma reducción por concluir sus estudios primarios y de posgrado; y tres meses por estudios secundarios y de nivel terciario. En tanto, contarán con el beneficio del descuento de cuatro meses si llega a recibirse de una carrera universitaria.  Es importante destacar que los descuentos mensuales de los plazos de la pena serán acumulativos hasta un máximo de 20 meses.

Hay varios ejemplos recientes de esta medida y uno claro es en la causa penal por la Tragedia de Cromañon del 30 de diciembre de 2004, donde murieron 194 personas. La exsubsecretaria de Control Comunal de la Ciudad, Fabiana Fiszbin, obtuvo una reducción de la condena del máximo de 20 meses tras la realización de una cantidad de talleres en el Penal de Ezeiza como guitarra, canto, muñequería, marroquinería, programador de sistemas, reparador y operador de PC. En tanto, la exmano derecha de Omar Chabán, Rául Villareal, obtuvo una reducción de la pena de seis meses por los talleres que realizó de producción teatral y peluquería.