La tarea está a cargo de la comisión redactora del anteproyecto de reforma del Código Procesal Civil y Comercial. Luego de ello pasará a la comisión revisora y luego al plenario, que le dará los últimos detalles. Se estima que estará terminado en 2018.

El camino del nuevo Código Procesal Civil y Comercial comenzó con la elaboración de las “Bases para la reforma procesal civil y comercial”,  resultado de la tarea llevada a cabo por académicos, jueces y profesionales. Los principios rectores del nuevo código son: oralidad efectiva, celeridad y transparencia.

Es que la reforma tiene entre uno de sus puntos centrales la oralidad en el proceso. Las Bases parten de la premisa de que la oralidad transforma un sistema lento e ineficiente en uno más ágil, sencillo y accesible.

El vocabulario judicial de los procesos escritos, anticuado y complejo, se transformará en uno comprensible para el público al incorporar la inmediación entre el juez, las partes y sus abogados, y la prueba.

“La gente necesita tener un juez presente en la audiencia y que le hablen de una manera que pueda entender”, dice Agustina Díaz Cordero, titular del  Programa nacional de Coordinación General de Derecho Privado del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y coordinadora de la Comisión para la Reforma del Código.

Inmediatez en el proceso

Uno de los puntos positivos que pretenden incorporarse en la oralidad y que rescata la funcionaria es, precisamente, ese: “Que el juez esté presente en la audiencia, la inmediatez, bajo pena de nulidad absoluta e insalvable”, dice. Desde el ministerio se está delineando la agenda para el año próximo, cuando se espera se presente el anteproyecto.

Este camino de reformas forma parte del espacio de diálogo institucional y ciudadano “Justicia 2020” del Ministerio, cuyo objetivo es la elaboración, implementación y evaluación de políticas para construir, junto a la sociedad, una Justicia que genere resultados socialmente relevantes y permita la solución de los conflictos en forma rápida y confiable

El fuero civil y comercial es el lugar por donde pasa la vida cotidiana de la gente, desde un conflicto por la compra de un electrodoméstico, una separación o una sucesión, situaciones propias de la gran mayoría de las personas. Una reforma integral, como se pretende, permitirá una mejor tutela de derechos, que sea más fácil para la población.

Una reforma estratégica y a nivel nacional

El 1 de noviembre se publicó en el Boletín Oficial la Estrategia Nacional de Reforma de la Justicia Civil. El propósito es integrar los diversos esfuerzos del Ministerio de Justicia para promover la reforma y modernización de las prácticas y las regulaciones de la justicia civil en las distintas jurisdicciones del país. En una etapa posterior, la estrategia es invitar a las jurisdicciones locales a que se adhieran.

La resolución también destaca las exitosas experiencias en la generalización de la oralidad que ya hay en Buenos Aires, Formosa, Mendoza y San Luis. La adopción de la oralidad civil y comercial efectiva garantiza la inmediación entre los jueces y las partes en aquellos conflictos que demanden una atención directa del juez, evitar la delegación de funciones, concentrar la actividad procesal y evitar formalidades irrelevantes.