Rechazan una demanda por mala praxis por una cirugía estética

Lo hizo la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Una mujer había denunciado por mala praxis a un cirujano que la operó en cuatro oportunidades, hace diez años.

Una mujer se realizó en julio de 2006 una intervención quirúrgica para aumentar el volumen de sus mamas, en el Sanatorio Privado del Centro. Le dieron el alta e hizo reposo en su domicilio con normalidad. Pero en octubre de ese mismo año decidió efectuar una segunda operación, a fin de agrandar el “bolsillo mamario derecho” y para reacomodar la prótesis. Pese a ello, la prótesis volvió a rotar, y tuvo que realizarse una tercera intervención, que ocurrió en julio de 2007.

No conforme con la forma en la cual había quedado su cuerpo tras las operaciones “estéticas”, GLS denunció al médico JCC ante la Justicia por los “daños y perjuicios derivados de la mala praxis”. En la primera instancia judicial, iniciada en 2011, la mujer lo acusó “negligencia, impericia e indolencia”. El juzgado civil no tuvo en cuenta la demanda: consideró que las pruebas recabadas no evidenciaban un caso de mala praxis por parte del cirujano.

La apelación del expediente llegó a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. La Sala E, integrada por Mario Calatayud, Juan Carlos Dupuis, y Fernando  Racimo. En un fallo reciente, los jueces rechazaron la demanda y avalaron lo dispuesto en la instancia previa.

Los magistrados citaron jurisprudencia sobre “las responsabilidad médicas”. Señalaron que en este tipo de expedientes “es una obligación de medios y no de resultados”. Es decir, que los médicos deben “emplear toda su diligencia y prudencia a fin de lograr su curación, la que no puede asegurarla”. Y que una cirugía estética es una excepción a la regla.

Los médicos deben “emplear toda su diligencia y prudencia a fin de lograr su curación, la que no puede asegurarla”. Y que una cirugía estética es una excepción a la regla

Aquí, la obligación se considera de “resultado”, explicó el magistrado Racimo. “El hecho de que el cirujano plástico prometa un resultado –determinado tipo de nariz o boca, pérdida de papada, levante de párpados, aumento o disminución de mamas o glúteos- y que el paciente se someta a la práctica en la inteligencia de que logrará un resultado satisfactorio modificando su estética o morfología corporal conforme sus deseos, no son circunstancias que lleven a calificar la obligación asumida por el profesional como de resultado”.

Pruebas y pericias

El fallo explica que “no hubo mala praxis como consecuencia de la operación”, que en el caso “quedó acreditado que aquélla y su hijo, quien estuvo presente y firmó el consentimiento informado como familiar, fueron circunstancias que rodeaban la operación y sus posibles consecuencias disvaliosas, máxime cuando no se trató de una situación de urgencia, sino programada lo cual brinda la posibilidad y el tiempo para la reflexión sobre su conveniencia”.

Los jueces expresaron que en esta causa “mal puede afirmarse que el médico prometió un resultado, puesto que la actora no ignoraba que asumía una intervención que ofrecía determinados riesgos que, lamentablemente en el caso, y aun prescindiendo del correcto actuar médico, acontecieron”.

Los jueces expresaron “mal puede afirmarse que el médico prometió un resultado, puesto que la actora no ignoraba que asumía una intervención que ofrecía determinados riesgos”

Y citan expresamente el dictamen del Cuerpo Médico Forense como “contundente”, así como la declaración de los testigos. Una de ellas, por ejemplo, afirmó que “después de esa operación se realizó cuatros operaciones más” que las realizadas con el médico J.C.C.

El dictamen de los especialistas consultados por los magistrados expresó que “varias para las mamas, de tamaño grande, son discretamente asimétricas”. Y  concluyeron que “no hubo elementos objetivos de apartamiento de la adecuada praxis médica”, pero “sí un resultado final estético muy alejado de lo ideal” por la señora denunciante “que está dentro de lo posible con una técnica quirúrgica correcta”.