Grupo de acción financiera

¿Qué es el GAFI?

El Grupo de Acción Financiera (GAFI) es un organismo intergubernamental que tiene por misión fijar los estándares para la prevención del lavado de activos, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, y evaluar su aplicación en 198 países a los que paralelamente asiste técnicamente.

Está integrado por las economías más importantes del mundo, además de la participación de la ONU, el FMI, el Banco Mundial y la OCDE en carácter de observadores.

Actualmente cuenta con 36 miembros plenos -34 jurisdicciones y 2 organizaciones internacionales-, 8 miembros asociados -grupos regionales estilo GAFI- y 25 miembros observadores, constituidos principalmente por organizaciones internacionales con incumbencias directas o indirectas en la materia.

Si bien realiza solo recomendaciones, incumplirlas acarrea consecuencias económicas tan significativas que se tornan mandatorias. Es que las operaciones financieras y comerciales con aquellas jurisdicciones que presentan serias deficiencias en sus marcos regulatorios son objeto de medidas de “vigilancia reforzada” o “contra medidas” por el resto de los países, lo que dificulta, encarece y hasta restringe sus negocios internacionales.

En 2010 el GAFI incluyó a la Argentina en la lista gris de países que “constituyen un riesgo para el sistema financiero internacional”.  Ahora le confiere nada menos que su conducción, que quedará en manos de Santiago Otamendi, secretario de Justicia. Esto pone en evidencia el compromiso político que asumió el Gobierno para contribuir al fortalecimiento institucional de los organismos competentes: la Unidad de Información Financiera, la Oficina Anticorrupción, la representación nacional ante el GAFI, el Gafilat y el Lavex-OEA y la Coordinación Nacional para el Combate al Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo.

La lucha contra el lavado de activos se ha instalado definitivamente en la agenda internacional por su probada eficacia en el combate contra el crimen organizado.

El crimen organizado funciona con lógica empresarial y, por eso, la obstrucción de sus negocios y el decomiso de su provecho impactan negativamente sobre su ganancia, en la que radica su finalidad última, pero también su capacidad de reinversión en la empresa criminal y su poder logístico y corruptor.

Dato Útil:

Curriculum Vitae de Santiago Otamendi

Clickeé Aquí