Proyectos para agilizar procedimientos judiciales

El ministro de Justicia, Germán Garavano, anunció el envío al Congreso de tres proyectos de ley para un “abordaje integral” de la criminalidad organizada, con el objetivo de dar “agilidad” a los procedimientos judiciales.

Las propuestas fueron presentadas en Casa de Gobierno junto al Jefe de Gabinete, Marcos Peña y a la ministro de Seguridad, Patricia Bullrich, ocasión en la que también se dieron a conocer otras tres futuras normas.

Horas después del anuncio, tres de esos envíos ingresaron al Parlamento para consideración de los senadores. Los que serán evaluados primero en la Cámara alta son el que impulsa “el fortalecimiento de tribunales orales en lo Criminal Federal y en lo Penal Económico”, la ley de “unificación de los fueros de la Justicia Nacional en lo Criminal de Instrucción de la Capital Federal y la implementación del Juicio Unipersonal para Determinados Supuestos”; y el de “penalización del desvío de precursores químicos a la producción ilegal de estupefacientes”.

En tanto, la reforma de la Ley Orgánica del Ministerio Público, el proyecto de flagrancia, y el del arrepentido, serán remitidos a la Cámara de Diputados.

En la conferencia de prensa, a su turno, el titular de la cartera de Justicia expresó que “el Gobierno está articulando una política integral frente al crimen, tanto de los delitos complejos como en los menores, que son los que nos golpean todos los días, para agilizar los procesos judiciales, algo que reclaman jueces y fiscales”.

Por ejemplo, una de las propuestas “unifica el fuero de instrucción y correccional” de la Justicia nacional, una medida que tiene un impacto importante en la flagrancia, hecho tan evidente que no necesita pruebas, porque “rompe la dinámica de la puerta giratoria”, y permite “utilizar de mejor manera los recursos que hoy tiene la Justicia nacional”.

Según admitió, gran parte de los casos presentan “cuestiones de competencia” que impiden que la Justicia avance, y otros, vinculados con delitos menores, tienen tanta “desorganización“ que “la Justicia no llega a reaccionar a tiempo”.

El segundo proyecto es la transformación de los tribunales orales criminales en federales, lo que permitiría “avanzar con juicios unipersonales. Hoy tres jueces se ocupan de firmar juicios abreviados o probations, y esto permitiría que en delitos de penas de hasta seis años, se puedan abordar indivudualmente, lo que multiplica por tres los recursos”.

El tercero tiene que ver con “objetivos estratégicos”, como el “fortalecimiento de la Justicia”, y en este punto sobresale el “traspaso de algunas competencias y tribunales a la Ciudad de Buenos Aires”, y la “implementación del Código Procesal Penal”.

Respecto del Código Procesal Penal, remarcó la necesidad de la modificación de la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal, un punto que también incluye este paquete de proyectos.

Por eso, agregó, “se sumará la figura de subprocuradores para concentrar los esfuerzos de fiscales en materia de combate de narcotráfico”, y “se le dará un rol central al Consejo de Fiscales, un organismo democrático que había quedado como figura decorativa”.