Se promulgó la ley que modifica las penas por delitos viales

 El Poder Ejecutivo promulgó con la publicación en el Boletín Oficial del decreto 20/2017, la ley que modificó y agravó las penas en los casos de homicidios y lesiones culposas en el marco de los accidentes de tránsito.

La norma prevé, por ejemplo, penas de hasta seis años de prisión y hasta diez de inhabilitación para manejar para el conductor que en caso de causar la muerte o lesiones graves a otra persona en un accidente se dé a la fuga del lugar de los hechos. El Congreso de la Nación sancionó las modificaciones al Código Penal el 22 de diciembre pasado.
 
Técnicamente, la nueva legislación modifica los artículos 84, 84 bis, 94, 94 bis y 193 bis del Código incorporando agravantes como la fuga, el no socorrer a la víctima, si “estuviese bajo los efectos de estupefacientes”, alcoholizado o “conduciendo en exceso de velocidad de más de treinta kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho”.
 
En cuanto a los daños que se le causan a otros en el marco de conductas imprudentes o negligentes al manejar la flamante ley impone penas de hasta 3 años de prisión y 4 de inhabilitación o multas que van desde mil a quince mil pesos. Pena que se agrava si las lesiones son de mayor gravedad o hay más de una persona lesionada el mínimo de la pena pasa a seis meses o multa de tres mil pesos e inhabilitación especial por dieciocho meses.
 
En diciembre pasado el proyecto se convirtió en ley con 197 votos favorables, uno en contra.
 
Sólo en la ciudad de Buenos Aires durante los primeros seis meses del 2016 hubo 4536 siniestros viales, en los que resultaron damnificadas 4951 personas: 36 de ellas fallecieron y 4951 resultaron lesionadas. Así lo señala un informe de la Defensoría de la Ciudad donde aclara que los principales grupos de riesgo son los motociclistas -que presentan la mayor cantidad de fallecidos (17 casos)-, seguidos por peatones y automovilistas.
 
Aquí el desagregado de los datos marca que el 66,4 por ciento de las víctimas son varones, mientras que el 33,6% corresponde al género femenino. Al tiempo que los menores de 30 años representan un poco más del 40 por ciento de las víctimas.