Daniel Zan, Director del Programa Semillas

“Nos impulsan las ganas de encontrar un modelo superador”

A veces, no alcanza con querer para poder. Si el impedimento es esencialmente monetario, las cosas se complican. Pero allí donde se presenta una dificultad que a algunos podría paralizarlos, otros ven la oportunidad de aportar soluciones, de tender un puente entre la necesidad del prójimo y su materialización.

Por esa razón es que existe el Programa Semillas, que funciona dentro de la estructura de la Asociación civil sin fines de lucro Ecomanía, y al que lo dirigen Daniel Zan y Paula Franco. Se trata de una entidad que otorga microcréditos para emprendimientos a personas que no tienen  una capacidad económica sólida, pero que tienen la decisión de superarse y lograr un progreso en sus condiciones materiales.Semillas5

Franco tiene a su cargo –luego de más de diez años de experiencia en roles como beneficiaria, coordinadora de grupos y directora ejecutiva de una fundación-la operatoria y el trabajo de campo del Programa, y cuenta con la asistencia de un equipo interdisciplinario. Dicha entidad ha otorgado más de 6 millones de pesos a más de 2300 personas.  La mujer funciona como nexo entre las necesidades de la gente en los barrios y el universo de las finanzas. El otro pilar, Zan, ex financista, aporta su testimonio sobre cómo surgió la idea: “A principios de 2016 me presentaron a Paula, y me contó su experiencia con las microfinanzas, y yo estaba interesado en las posibilidades y el funcionamiento del mercado, pero pensé que era un poco utópico, porque había investigado el tema y había recibido información inexacta”, sostiene, y asegura que “lo que me llevó a encarar la propuesta fue que me dedicaba a distintas actividades en lo social, en el voluntariado, y vi en ese encuentro con ella la posibilidad de unir mi experiencia en el campo financiero formal con el gran conocimiento social y de microcréditos que tenía Paula”.

En esencia, las instituciones de microfinanzas proveen servicios financieros a unidades económicas de menores recursos, generalmente de carácter informal, pequeña escala y sin posibilidades de acceso al sistema bancario formal. Vinculado al mundo de las finanzas desde hace más de 20 años, Zan trabó su alianza con su coequiper motivado por un objetivo claro: “Nos impulsaron las ganas de buscar un modelo que sea superador de las propuestas actuales, y con la vocación de tratar de modificar la realidad de familias vulneradas del Gran Buenos Aires”, dice. Semillas nació en abril del año pasado y está presente en siete municipios y 28 barrios del conurbano bonaerense.semilla 4

Hasta la actualidad, explica Zan, los fondos que nutren los créditos son aportes propios, producto de la decisión de invertir el propio capital, y apostando a que el mercado se vea interesado y seducido para financiar las ideas del programa: para ello, cuentan con un par de propuestas a través de la Comisión Nacional de Microfinanzas (CONAMI), también están asociados a  Impulso Argentino – una organización con participación pública y privada que funciona bajo la órbita del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas de la Nación- y han  comenzado a golpear las puertas de los bancos, para poder elevar la escala del proyecto y tener un mayor fondeo a costos que sean lógicos.

La dinámica del proceso crediticio es la siguiente: “Formamos grupos de hasta tres personas, que son solidarias entre sí, y los pagos de la devolución del crédito son bisemanales,  mientras que los plazos promedio de los créditos son de tres meses y medio”, grafica.  Se trata también de dar asesoramiento a estas unidades llamadas Grupos Solidarios Autogestivos. En la primera etapa del crédito, los beneficiarios tienen un crédito de hasta 5000 pesos; en el segundo tramo, el monto es de hasta 7500 y así escalonadamente hasta el tope de 30000 pesos. Funciona así una escalera de crédito, en el que la persona va ascendiendo en los montos a medida que cumple en tiempo y forma con los pagos.semilla 3

Las estadísticas marcan un territorio preciso en el que están segmentados los beneficiarios del programa: en la cartera de emprendedores, la gran mayoría son mujeres; el 30 por ciento de los microemprendimientos está relacionado con la gastronomía o venta de alimentos, a través de venta en kioskos-ventanas o almacenes o emprendimiento gastronómicos. Por otro lado, otro 30 por ciento corresponde a emprendimientos vinculados con artesanías, herrería, costura, desarrollo de prendas, fabricación de zapatos y pequeñas manufacturas, mientras que otro 30 por ciento tiene que ver con compra y reventa de mercaderías.

También, la cartera de créditos contempla servicios como peluquería, cosmetología u organización de fiestas. Asimismo, hay líneas de crédito para refacción de viviendas, para las urgencias de refacción de una casa, el arreglo de un calefón roto o un techo con goteras, y también el foco está puesto en soluciones de salud, donde se traban alianzas con fundaciones para poder llevar medicina de alta calidad a valores accesibles. Financian, también, la incorporación de aparatología como nebulizadores, tensiómetros, glucómetros para grupos familiares, y tienen  líneas de crédito especiales, para útiles escolares que faciliten el acceso a la educación.semilla 1

“Hacemos una evaluación crediticia del emprendedor, no desde el punto del repago sino desde la viabilidad del emprendimiento, para que entienda su economía y sus gastos, para que tome noción de su capacidad de pago, porque el crédito tiene que ser una oportunidad y no una carga para el grupo familiar -se explaya-. Tratamos de que se garantice que la persona no se sobreendeude, y así la ayuda sea contraproducente”. Además de acercar el dinero,  brindan asesoramiento  y capacitación en rubros como planificación, imagen de marca, comercialización, armado y manejo de pequeños emprendimientos productivos. El modo de conectarse con la propuesta es a través de info@programasemillas.com.

Esta idea no se limita a un mero intercambio de fondos o a una asesoría financiera para aprender a sacar el máximo provecho de un préstamo. Lo que hace es fomentar la  confianza en el otro, ayudarlo a crecer en un mundo cada vez más complejo. Tiende, entonces,  una mano para ayudar a construir un futuro más pleno desde la solidaridad. En definitiva, Zan, Franco y el equipo del programa invierten en la gente.