El primer fallo de la Corte Suprema, hace más de 150 años

Se cumplen 154 años del primer dictamen del más alto tribunal nacional: sus cinco ministros fallaban sobre un reclamo proveniente de una decisión del Superior Tribunal de la Provincia de Buenos Aires. Cómo fue la conformación definitiva del cuerpo supremo, que llevó una década.

Pasaron 10 años entre que se sancionó la Constitución Nacional, que preveía la conformación de la Suprema Corte de Justicia, y el dictamen de su primer fallo, un caso sencillo sobre un pedido de competencia interpuesto ante el máximo tribunal.

Diez años en los que corrió mucha agua bajo el puente, ya que no se pudo conformar el tribunal como exigía la Constitución y porque las divisiones políticas entre la Confederación y el gobierno de Buenos Aires complicaron su puesta en marcha.

Si bien la Constitución, sancionada el 1 de mayo de 1853, establecía la formación de una Suprema Corte como tribunal más alto de la república, una institución que debería encargarse de velar por los derechos constitucionales e interpretar la Carta Magna, la tarea no fue fácil.

Justo José de Urquiza, primer presidente constitucional argentino, hizo el primer intento en 1854, pero los magistrados elegidos por el presidente nunca llegaron a asumir su cargo, y en 1860, antes de la primera reforma constitucional, el entonces presidente Santiago Derqui dejó sin efecto los nombramientos efectuados por el entrerriano.

Luego de la batalla de Pavón (1861), tras la cual Buenos Aires se reincorporó a la Confederación Argentina y que derivó en la toma del poder por parte de Bartolomé Mitre, se dictó la Ley Nacional N° 27, que establecía que la Corte Suprema estaría integrada por 5 miembros.

SAIJ
Bartolomé Mitre
Bartolomé Mitre

El mismo Mitre, por intermedio de un decreto en 1862, eligió a los destacados juristas pertenecientes a la oposición política a modo de “garantía de una total y absoluta independencia del Poder Judicial”. Ellos fueron: Francisco de las Carreras (presidente), Salvador María del Carril, José Barros Pazos, Francisco Delgado y Valentín Alsina.

El 15 de enero de 1863 asumió finalmente la primera Corte Suprema, aunque con solo cuatro miembros, ya que Alsina, que era senador nacional, no aceptó su designación (recién en junio de 1865 se sumó el quinto miembro, con la asunción de José Benjamín Gorostiaga). Y 10 meses más tarde, dictó su primera sentencia. El 15 de octubre de 1863, decidió sobre el caso “Miguel Otero c/ José H. Nadal, su ejecución”.

La Ley 48

La Corte Suprema dictó su primer reglamento el 11 de octubre y se instaló en una casa que había pertenecido a la familia de Juan Manuel de Rosas, en la actual calle Bolivar, entre Moreno y Belgrano. La estructura inicial del nuevo tribunal contaba con un secretario, un ujier y un ordenanza.

En su primer fallo, sin adentrarse en el fondo del asunto, el máximo tribunal rechazó por improcedente (basado en la ley 48, que delimitaba la competencia del Tribunal y organizarían la Justicia Federal, sancionada meses antes), un recurso interpuesto por don Miguel Otero contra una sentencia de la Sala en lo Criminal del Superior Tribunal de la Provincia de Buenos Aires.

En este caso, Otero decía que no se habían respetado los pasos procesales en un remate, y que se hizo un llamado para nombrar a los tasadores obviando algunas etapas previas. La Corte, basándose en la ley 48, que había sido sancionada recientemente e iba a ser muy importante en lo sucesivo para las decisiones del máximo tribunal nacional, alegó que no tenía autoridad para dirimir las “competencias” suscitadas entre los tribunales de provincia.

Esa decisión está en el primer tomo de la colección de Fallos, que actualmente cuenta con 335 volúmenes.

Texto completo del fallo, aquí.