Galeano declaró sobre el pago y la cámara oculta a Telleldín

El juicio por irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA abrió la semana en los Tribunales Federales de Comodoro Py a las 10.30 con una nueva declaración indagatoria de Juan José Galeano, el ex juez de la causa.
Como lo viene haciendo durante las pasadas cuatro audiencias, el destituido juez Juan José Galeano se sentó con una carpeta llena de papeles y comenzó pasadas las 10.30 a hablar sobre su trabajo en la instrucción del caso judicial más importante que tuvo en sus manos: la investigación del atentado a la mutual judía.

Su relato, ordenado de manera cronológica, recaló en esta audiencia en los hechos del año 1996: la declaración de Carlos Telleldín, último tenedor conocido de la camioneta-bomba, en la que involucró a policías bonaerenses con el atentado a cambio de 400 mil dólares.

Concretamente, el ex juez admitió que mantuvo una entrevista informal con el entonces imputado en junio de 1996 en la cual Telleldín le pidió el dinero por seguridad para su familia. La razón era que declararía contra policías con poder y su vida corría peligro.
“Telleldín dijo que tenía testigos de la entrega de la Trafic pero que no hablaría más hasta no vender los derechos del libro”, recordó Galeano.

Tras esa reunión, siempre según la versión del imputado por encubrimiento, se dirigó al jefe de Inteligencia Hugo Anzorreguy en busca del dinero para pagarle a Telleldín, un pedido que Galeano admitió “razonable”.

Si bien no obtuvo respuesta inmediata, finalmente la Secretaría de Inteligencia del Estado accedió a realizar la operación “secreta” del pago y la negociación se concretó el primero de julio de 1996 en un encuentro que se grabó entre Galeano y Telleldín.

Esa grabación, contó Galeano, se hizo con una cámara oculta instalada en el despacho de los secretarios especialmente para la ocasión. Así, negó que las cámaras estuvieran disponibles siempre, tal como declararon casi todos los empleados de su juzgado.

Ese video es el mismo que tiempo después se difundió en los medios de comunicación y reveló estas irregularidades. Sin embargo, paradójicamente, Galeano lo grabó para “recordar y registrar lo que Telleldín decía”.

Galeano leyó las transcripciones de esa reunión y resaltó las partes en las que Telleldín señala a los policías bonaerenses como aquellos que se llevaron la camioneta Trafic que explotó en la AMIA.

“No tuve ninguna participación en ninguna pista de desvío del caso AMIA”, sostuvo en varias oportunidades y se preocupó en desmentir especialmente a Claudio Lifschitz, un ex empleado del juzgado que denunció el encubrimiento.

“Es una terrible mentira lo que dice Lifschitz. Es una fantasía que sólo él vio”, apuntó Galeano en relación al denunciado arreglo con Telleldín para que declare contra el ex comisario Juan José Ribelli y sus compañeros de la Policía Bonaerense, y a la coacción a testigos para que los relacionaran con el atentado.

Si bien el imputado no llegó a contar acerca del día en el que el pago se hizo efectivo, adelantó que no supo mucho al respecto ya que se encargó la SIDE.

También desmintió a Patricio Finnen, un ex agente imputado en este juicio que participó de la operación de pago. Este último declaró aquí que en primer lugar le llevó el dinero al entonces juez y que luego se efectivizó la entrega a la pareja de Telleldín, Ana Boragni. “Yo nunca vi el dinero que se le entregó a Telleldín, como dice Finnen. No me consta que él tuviera el dinero”, afirmó Galeano y concluyó su tema del día.