Ordenan difundir un fallo por publicidad engañosa

Un juzgado del fuero Civil y Comercial de San Miguel de Tucumán ordenó difundir en el portal del Poder Judicial provincial los términos de una demanda interpuesta contra una concesionaria de autos para que sea sancionada por haber incurrido en la figura de publicidad engañosa e incompleta.

En la notificación del juzgado, se reproduce un extracto de la demanda en la que se insta a la concesionaria de automóviles a informar en todas las publicaciones publicitarias que lleve adelante el precio completo de los productos ofrecidos, el origen del producto, la razón social del vendedor y el costo total de la financiación ofrecida. El hecho de subir la información al site del Poder Judicial tiene por objeto que se notifiquen todas aquellas personas que se hayan visto perjudicadas por la infracción de la publicidad no veraz.

Los demandantes-aglutinados en la Asociación de Consumidores del NOA- reclaman que la empresa demandada abone una multa de 500 mil pesos. La cifra reclamada debería dividirse entre todos los consumidores locales que hubieran adquirido un auto en dicha concesionaria.

Los argumentos sobre los que se sostiene la demanda colectiva fueron que la empresa publicitó el precio de los automóviles con un tamaño de letra “llamativo”, y con una letra de mucho menor dimensión se aclara que dicho precio no incluye ni flete ni patentamiento. Las sumas a abonar por esos dos últimos conceptos no son incluidas en la publicidad, por lo que el valor queda librado a la decisión del vendedor

De manera evidente, el artículo 4 de la ley 24240 establece que el proveedor de un producto o servicio “está obligado a suministrar al consumidor en forma cierta, clara y detallada todo lo relacionado con las características esenciales de los bienes y servicios que provee, y las condiciones de su comercialización”.

Por lo tanto, la información debe ser siempre gratuita para el consumidor y proporcionada en soporte físico, con claridad necesaria que permita su comprensión. Únicamente se podrá suplantar la comunicación en soporte físico si el consumidor o usuario optase de forma expresa por utilizar cualquier otro medio alternativo de comunicación que el proveedor ponga a disposición.

El objetivo de la demanda fue recomponer, preventivamente, el derecho de los potenciales compradores de un vehículo y a los clientes que efectivamente adquirieron un automóvil y se vieron obligados a pagar los gastos de flete y patentamiento.

El recurso publicitario de persuadir al consumidor a través de propuestas difundidas por los medios de comunicación que luego no condicen con los términos reales de la relación comercial es un tópico recurrido a nivel judicial: los antecedentes abundan. Por ejemplo, en una publicidad se analizó comparativamente la información nutricional de una mayonesa con la de productos como la manteca, el queso crema y el aceite de oliva. El Código Alimentario Argentino (CAA) establece en su artículo 235 que estos alimentos no son “similares”, por lo que equipararlos resultó un procedimiento engañoso e inexacto. Esto le valió a la firma una multa por 150 mil pesos ya que la Secretaría de Comercio Interior consideró que se trataban de productos que “no eran similares” y esto producía “inexactitudes y ocultamientos que pueden inducir al error, engaño o confusión”.

Otro caso significativo ha sido el de una empresa de comercio virtual, que promocionaba un producto avisando que la imagen empleada podía “diferir del producto real”. La Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal consideró que se daba un supuesto de engaño, por lo que confirmaron la multa de 10.000 pesos en contra de la compañía.

Los camaristas afirmaron que hubo en este caso una “falta de información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las características esenciales de las cosas que se comercializan o los servicios que se prestan, y el vocablo veraz utilizado en la norma quiere decir fiel a la verdad”.