Oralidad: más juzgados se suman a la prueba piloto en Buenos Aires

Después de una primera etapa exitosa, el Poder Judicial bonaerense sumará más órganos judiciales a la implementación, a modo de prueba, de la “oralidad” en los procesos del fuero Civil y Comercial. ¿De qué se trata esta propuesta que ya mostró sus primeros resultados positivos?

El papel es importante para la Justicia: en líneas generales, se puede afirmar que lo que no está escrito tiene poco valor; si no figura en una hoja dentro del expediente, no tiene peso. Por eso el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la nación tomó como una tarea apuntar hacia la “oralización” de los procesos.

Pero, ¿qué significa esto? Un conjunto de iniciativas: más encuentros cara a cara de los jueces y las partes; audiencias videograbadas; la reducción, por supuesto, del uso del papel; y acortar la distancia entre los magistrados y denunciados y denunciantes, o demandados y demandantes, de modo que las explicaciones sobre lo que sucede en la causa surjan directamente de quien toma las decisiones.

En este sentido, la Suprema Corte de Buenos Aires (SCBA), gracias a un acuerdo con el Ministerio de Justicia, comenzó a implementar, a modo de prueba piloto, la “oralidad” en el fuero Civil y Comercial. Y la experiencia tuvo tanto éxito desde su entrada en vigor (en agosto del año pasado) que esta semana se sumaron nuevos juzgados a esta experiencia.

Así lo determinó el máximo tribunal de la provincia de Buenos Aires, a través de su Resolución 517/17. En total, se incorporaron 25 nuevos juzgados de diferentes departamentos judiciales bonaerenses, como La Plata, San Isidro, San Martín, Olavarría, Pergamino, Quilmes y San Nicolás, entre otros.

Entre otras cosas, en su resolución los integrantes de la SCBA señalaron que hay muchas facilidades para avanzar con esta prueba piloto, ya que uno de los elementos más importantes –que es un sistema de videograbación- fue instalado en estos departamentos, y las demás herramientas necesarias para avanzar con la “oralidad” son de fácilmente alcanzables para los órganos judiciales.

En junio de 2016, Héctor Chayer, coordinador del programa Justicia 2020, dependiente del Ministerio de Justicia, y uno de los principales impulsores de procesos más orales, señaló que una “gran ventaja de las grabaciones de audiencias es que acorta los tiempos porque en la tradición escrita cuando le hablás a alguien de audiencia piensa en “varias horas”, porque alguien habla, se le hacen preguntas, y alguien registra en una computadora. Ese que registra no tiene ninguna habilidad particular, es muy raro que sea un hábil dactilógrafo”.

En la resolución, los jueces del máximo tribunal bonaerense también contaron que fueron los jueces mismos quienes solicitaron su adhesión al programa de generalización de la “oralidad”. En las jornadas preparatorias para comenzar a usar el sistema la asistencia fue muy superior a lo esperado: hubo magistrados que no iban a utilizar esta herramienta pero igual fueron al encuentro.