Oralidad: los ejemplos exitosos de San Luis, Mendoza y Formosa

Estas provincias, y otras del país, empezaron a gestionar los procesos civiles y comerciales mediante la oralidad efectiva. El objetivo es lograr una justicia más moderna, cercana y transparente, sensible a las demandas de la ciudadanía.

En el país, distintas provincias ya se encuentran realizando cambios en las prácticas de gestión con el objetivo de lograr una generalización de la oralidad civil. Es el caso de San Luis, Mendoza y Formosa: las tres provincias vienen desde hace un tiempo trabajando en estos cambios.

Héctor Chayer, coordinador del Programa Justicia 2020, explicó que desde el Ministerio de Justicia de la Nación “se acompaña técnica y financieramente a todas las provincias en la implementación de los procesos por audiencias en los juicios civiles de conocimiento con el marco procesal vigente, sin necesidad de reformas legislativas. Es un proyecto audaz que marcará un antes y un después en la justicia argentina”.

Los objetivos de la generalización de la oralidad de los procesos civiles y comerciales son principalmente dos. Uno: reducir los plazos totales del proceso de conocimiento a través del control efectivo de la duración del período de prueba. Dos: aumentar la satisfacción de los usuarios del sistema de justicia civil y la calidad de las decisiones jurisdiccionales, a través de la inmediación del juez y concentración de la prueba en audiencias orales videograbadas.

San Luis

Desde junio pasado en la provincia de San Luis todos los procesos civiles de conocimiento se tramitan oralmente, con audiencias preliminares y de vista de causa a cargo del juez. Los primeros datos demuestran una alta satisfacción de los ciudadanos (98 por ciento). Y más del 94 por ciento dijo que comprendió lo explicado y mostró su satisfacción con haber sido escuchado por el juez.

La implementación de la oralidad comenzó en 9 juzgados civiles puntanos, en busca de aumentar la calidad de las decisiones jurisdiccionales, a través de la inmediación del juez y concentración de la prueba en audiencias orales. Con ello se busca reducir los plazos del proceso de conocimiento.

Un ejemplo: el juzgado Multifuero de Santa Rosa de Conlara tardó menos de dos meses entre que se realizó la audiencia preliminar, la audiencia de vista de causa con la declaración de testigos y el dictado de la sentencia.

Mendoza

En el caso de Mendoza, la implementación de estas prácticas comenzó el 14 agosto de este año. Allí, 18 jueces de la primera y segunda circunscripción, que tienen competencia en las ciudades de Mendoza, San Rafael, Malargüe y General Alvear, comenzaron a implementar la oralidad en los juicios civiles y comerciales de conocimiento.

“El objetivo es dar una mejor respuesta a los ciudadanos que acuden al servicio de justicia, propiciando la cercanía y celeridad necesaria”, dijo sobre la implementación Jorge Horacio Nanclares, ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

“En mi caso, tuve hoy la primera audiencia preliminar. No se logró conciliar pero se depuró prueba. Los abogados y las partes se mostraron muy conformes y abiertos a colaborar para una pronta solución del conflicto”, contó uno de los jueces mendocinos.

Formosa

Formosa inició en 2015 un proyecto piloto de oralidad en los procesos de conocimiento. Y en agosta último el Superior Tribunal de Justicia dispuso la continuidad definitiva del Programa de Oralidad para el Fuero Civil y Comercial, ampliando su alcance a los demás juzgados del fuero. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación brindó asistencia técnica y organizó las primeras acciones de capacitación. Los talleres apuntan a lograr la convicción en los participantes de que es posible, tanto a nivel legal como práctico, gestionar oralmente los procesos civiles.

Lo que se realizó en Formosa, entonces, fue ampliar un proyecto que la justicia provincial lleva adelante desde hace dos años: las Oficinas de Gestión de Audiencias Civil (OGA Civil).

Las OGA, según la ley que las creó, procuran una equitativa distribución del trabajo entre los tribunales y juzgados en las audiencias de debate. El objetivo central es colaborar con la agenda judicial del fuero, coordinando el cronograma de las audiencias de debate.

A su vez, colaboran con el órgano jurisdiccional a fin de lograr una mayor eficiencia en la organización y desarrollo de las audiencias de prueba que se celebran en el marco del Programa de Oralidad.