Transparencia y celeridad de la mano de los procesos orales

El avance de procesos orales en el fuero Civil y Comercial bonaerense, en el marco de un plan piloto, expande el recurso aplicándose ya en 55 Juzgados, luego de los talleres que se realizaron en el programa Justicia 2020.

Si bien el tiempo transcurrido desde la puesta en marcha del plan el primero de agosto pasado no permite hacer evaluaciones definitivas, los primeros balances son muy alentadores en todo sentido. La  Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires elaboró una breve encuesta en la que se recolectó la opinión de los involucrados.

La aplicación de la oralidad para dotar a los juicios de mayor celeridad está contemplada en el nuevo Código Procesal Penal Federal, cuya implementación está siendo debatida en la Comisión Bicameral ad-hoc.

Uno de los puntos centrales de la oralidad, es la facilitación del acceso a la Justicia para las personas comúnes. Justamente, la jueza Verónica Leglise afirmó que en los encuentros con las partes se destierran algunos prejuicios: “Había personas que venían y me decían que no se imaginaban que una jueza era así, una persona normal como ellos. Tenían una imagen lejana de lo que podíamos llegar a ser”.

Claramente, la cercanía no implica el desconocimiento de las garantías del debido proceso consagradas. El camarista Andrés Hankovits, puso especial énfasis en resaltar que la oralidad implica un acceso “completo” a la Justicia. Y agregó que el encuentro cara a cara con los justiciables, es decir, con demandados y demandantes, no tiene que pasar por encima a los abogados “a la hora de brindar explicaciones o asistencia legal”; en este sentido, refirió que ayudará al trabajo en conjunto de letrados y magistrados.

Cierto es que, ingresando ya en la etapa final del año, la aspiración es que la herramienta se extienda en su uso durante 2017 para ir masificándose cada vez más.