Nuevo fallo contra buscadores por no cumplir medidas

Dos buscadores de internet no cumplieron medidas cautelares impuestas por la Justicia. Tenían que bloquear imágenes sensibles de la demandante y deben resarcirla por daño al honor y moral.

Ya no es novedad que una modelo inicie demandas civiles por daños y perjuicios contra los dos proveedores de contenido en internet más importantes del mundo. Fue conocido el caso de la modelo María Belén Rodríguez que terminó en la máxima instancia judicial.

En octubre de 2014, la Corte Suprema se pronunció a favor de Google y Yahoo. En su sentencia de mayoría, los jueces expresaron que el trabajo de estas multinacionales de tecnología “consiste en una simple recopilación automática de vistas en miniatura que sólo tiene por finalidad permitir los usuarios acceder a las páginas de Internet que contienen las imágenes originales”, que “no puede exigirse al buscador que supla la función de la autoridad competente ni menos aún la de los jueces”.

En tanto, pese a que abrió la puerta a una reparación indemnizatoria a la modelo demandante, manifestó que “responsabilizar a los buscadores por contenidos que no han creado, equivaldría a sancionar a la biblioteca que, a través de sus ficheros y catálogos, ha permitido la localización de un libro de contenido dañino, so pretexto que habría facilitado el daño”.

A fines de abril de este año, un juzgado civil nacional con sede en Capital Federal hizo lugar a la demanda por daños y perjuicios interpuesta contra dos buscadores de internet por la utilización de fotografías de una modelo de “Pancho” Dotto por el “incumplimiento de diversas medidas cautelares que ordenaban bloquear el acceso a los resultados de búsqueda que vinculaban el nombre de la actora y sus imágenes con sitios pornográficos (…)”.

En su demanda, la prestigiosa modelo explicó que impulsó la demanda por “daños y perjuicios porque usaron “comercialmente sin autorización su imagen, vinculándola a sitios pornográficos”. Argumentó su abogado a través de la demanda que A.M. había realizado “gran cantidad de campañas publicitarias tanto nacionales como internacionales para prestigiosas marcas, desfiles de moda, y presentaciones en televisión”. Y que desde el comienzo de su carrera como “modelo profesional forma parte de la agencia de modelos más importante de nuestro país, la firma “Dotto Models”, lo cual le trajo aparejado un amplio reconocimiento en el campo de la moda, de la publicidad y del espectáculo, como así también en el ámbito empresarial”. Fallo

El artículo 31 de la ley 11.723 de Propiedad Intelectual refleja que “el retrato fotográfico de una persona no puede ser puesto en el comercio sin el consentimiento expreso de la persona misma”, y puede revocarlo “resarciendo daños y perjuicios”. Aunque expresa que “es libre la publicación del retrato cuando se relacione con fines científicos, didácticos y/o culturales o hechos o acontecimientos de interés público o que se hubieran desarrollado en público”.

Opiniones de las dos bibliotecas

Por un lado, el abogado defensor de la modelo consideró que “la propia estructura de los buscadores o proveedores de contenidos es la que permite y provoca la violación de sus derechos, ya que al organizar la información en sus servidores para brindar resultados de búsqueda, analizan la información y la editan de modo tal de poder publicar resultados apropiados ante cada búsqueda particular realizada por alguno de sus usuarios”.

Por otro lado, los letrados de Google y Yahoo plantearon ante el juzgado el hecho de que los buscadores “exploren en forma automática y constante los contenidos que terceros suben a Internet es la única forma en que los usuarios puedan tener a disposición, en forma ordenada y actualizada, la mayor cantidad disponible de información que se publica”. Y fundamentan su posición con los “beneficios” reconocidos en la ley 26.032 que habla de la búsqueda y difusión de ideas por Internet en el marco de la libertad de expresión.

Pero el debate se dio en torno al motivo por el cual los proveedores de contenidos no bloquearon de inmediato los sitios web con contenido pornográfico que dañaba la imagen de la demandante. Y en el cual demoraron en acatar las medidas cautelares solicitadas en 2007. “Google acató la medida cautelar 4 años más tarde de su dictado, mientras que Yahoo lo hizo luego de haber transcurrido 1 año y 1 mes de haber sido ordenada la que a su respecto se dispuso”, expresó el fallo del juez José Luis Bournissen.

En su defensa, los letrados de las empresas proveedoras de material en Internet manifestaron en el expediente que “el control preventivo de los contenidos indexados por los buscadores es, además de impracticable, inexigible a estos prestadores de servicios, motivo por el cual no puede su empresa ser responsabilizada por el actuar de terceros, sitios web con el contenido pornográfico de la demandante”. Y que “la única manera en que Google puede remover ciertos contenidos de los resultados de su buscador, es a través de la identificación exacta de la dirección URL en que se encuentra contenida la información ilegal que se desea bloquear por parte del interesado (…)”.

En la sentencia de primera instancia, el juez Bournissen manifestó que la modelo vinculada a determinadas páginas web con contenido erótico o pornográfico le fue “mancillado su honor, ofendido en sus sentimientos y legítimas afecciones, provocándole injustamente un estado anímico y espiritual disvalioso y ciertamente mortificante”.

“Que tal como se ha visto, asistimos a un caso donde se han vulnerado los derechos personalísimos que hacen a la integridad espiritual de la persona”, agregó el magistrado para concluir con una sentencia indemnizatoria porque el “el daño moral es particularmente grave, hondo, intenso y perdurable”.

Si bien en principio no correspondería atribuirle responsabilidad a los motores de búsqueda por contenidos publicados en Internet de los que no sean autores, expresa el fallo, dicha situación varía cuando el buscador toma efectivo conocimiento de la ilicitud del contenido y no actúa con la debida diligencia que la causa amerita. Por este motivo, se condenó a Google Inc. y a Yahoo! de Argentina S.R.L. a pagar a la actora 400 mil y 150 mil pesos respectivamente más los intereses de la mora. Y se reiteró que deberán adoptar las “medidas pertinentes a fin de evitar que en el futuro se vincule nuevamente el nombre e imagen de la actora a páginas web de contenido sexual y/o pornográfico”.