Nuevas declaraciones ponen el foco en la actuación de Galeano

En una nueva audiencia, ex policías bonaerenses acusaron que el ex juez Galeano los presionaba para declarar contra Ribelli. Según los relatos, coaccionaba por medio de detenciones pese a su condición de testigos.

Son 28 las jornadas del juicio oral en el que se investiga si hubo irregularidades en la causa AMIA. Los testimonios de ex policías bonaerenses se suceden y confluyen en un punto: Denuncias de agresiones o extorsiones por parte del entonces juez de la causa, Juan José Galeano, para que declararan que el, por entonces, jefe de la policía bonaerense, Juan José Ribelli, entregó la camioneta que explotó frente al edificio de Pasteur 633.

Esta vez, los testigos fueron el ex agente Manuel García y dos familiares de Claudio Araya, ex policía -ya fallecido- que estuvo seis años y medio preso.

Alexandra De Leone, esposa de Araya, fue la primera en declarar. “No encontraba respuesta a raíz de la injusta detención de mi marido. No entendíamos nada. Ni él sabía por qué estaba detenido”. Y agregó: “Yo estaba descontrolada. No tenía trabajo y debía cuidar a mis dos nenas chiquitas”.

Araya trabajaba en la Brigada de Investigaciones de Lanús y fue arrestado en 1996, como  otros policías bonaerenses, por haber participado en la detención a Carlos Telleldín, a quien se señalaba como el último poseedor de la Trafic que habría explotado en la mutual.

“Recuerdo que se enojó cuando le dijeron que estaba detenido por AMIA y le gritó a los secretarios del Juzgado que nunca se los iba a perdonar”, contó consternada. Sobre ese episodio también dijo que Araya fue maltratado y agredido por el personal del Juzgado de Juan José Galeano ante su negativa a declarar.

Al relato de Alexandra se sumó el de su cuñada, Jaqueline Araya, vía videoconferencia desde Córdoba. “Los primeros cuatro días detenido (su hermano) estuvo sin comer en un calabozo. Cuando llegó al Juzgado se desentendieron de esa situación y lo maltrataron”. Fue después de eso que “le empezaron a pedir que declarara en contra de (el comisario Juan José) Ribelli, que les contara todo sobre él”, amplió.

Según relataron, ambas fueron al despacho del juez a solicitar un traslado hacia una unidad con mejor atención. El secretario de Galeano, Javier De Gamas, accedió con la condición de que Araya volviera a declarar aquello que supuestamente sabía sobre Ribelli. Jaqueline contó que su hermano desconocía aquella negociación y se enojó al enterarse. “Claudio nos dijo que habíamos ido a negociar con el diablo. Que él no iba a mentir, que se iba a mantener con la verdad”, contó.

De su narración se conoció también de una reunión que ambas mantuvieron con ya destituido juez: “Le dijimos que no tenían nada contra él y Galeano nos contestó que el problema de Araya era haber trabajado con la gente equivocada”, contó Alexandra.

“Nunca me explicaron por qué me detenían”

En tanto, la declaración del ex sargento de la Brigada de Investigaciones de Vicente López, Manuel Enrique García, mantuvo la línea con las exposiciones de otros ex policías arrestados en el marco de la causa que investiga el atentado a la AMIA.

“Se me imputaban ‘homicidios múltiples agravados por odio racial’. Nunca me explicaron por qué me detenían” por dos días en los calabozos de Tribunales, a la espera de declarar ante Galeano.

Ya en el juzgado, lo interrogaron sobre el intento de detención a Telleldín meses antes del atentado y su relación con Ribelli, a quien ya tenían detenido. “No lo conocía y no mentí. Ahí Galeano me dijo que estaba trabajando para una mafia”, concluyó.

Las declaraciones continuarán en la próxima audiencia, prevista para este jueves 14 de abril, en la que se espera el testimonio de Juan Botegal, un abogado vinculado a Carlos Telleldín y a la Brigada de Vicente López.