En Neuquén se prepara un centro de salud intercultural

De 522 metros cuadrados y con forma de media luna se levanta en Ruca Choroi, Neuquén, una estructura que resulta la imagen más clara de un proceso de complementariedad ente dos cosmovisiones: la mapuche y la occidental.

“El hecho de que se haya decidido hace cinco años construir un centro de salud intercultural es simplemente una foto de la película. Lo relevante es el proceso de vinculación de las dos cosmovisiones”, explica Facundo Cornejo, médico general a cargo de Dirección de Salud Colectiva del Ministerio de Salud de Neuquén.

Este centro de salud, denominado Rangiñ Kien, que será el segundo de Latinoamérica y el primero en el país, es producto de un trabajo en conjunto entre el equipo técnico del área de salud provincial y el equipo de salud rural del hospital Aluminé junto a las comunidades mapuches Aigo y Huenguihuel.

Emplazado en territorios de la unnamedcomunidad Huenguihuel, el centro fue ideado conjuntamente con las comunidades. Tiene un lugar para hacer fogones, para los componedores de huesos, los yerbateros y para el desenvolvimiento ceremonial de la principal figura curativa mapuche, la machi.

Para Cornejo esto “no sería nada, si no hubiera un proceso de entendimiento entre estas dos visiones complementarias entre estas dos visiones de la vida. Lo importante es que se ha podido dar un proceso de complementariedad de medicinas que se ha hecho más visible en los últimos años”.unnamed1

“Los pueblos originarios vienen teniendo su forma de atender la salud y tenemos que respetarlo” dice Cornejo y detalla como “ellos utilizan mucho las plantas autóctonas de la zona, muchas de ellas tienen características muy importantes de y también tienen ceremonias que tienen que ver con la salud, de respeto a la tierra y sus ancestros y que hacen al fenómeno de la salud en general”, dice.

La próxima apertura del centro (la fecha aún no fue establecida) y la convivencia de las dos medicinas tiene como marco legal el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo que brega por el respecto a los pueblos originarios de ser consultados para ajustar los parámetros de atención médica a sus tradiciones y cultura. En Chile, por ejemplo, ya hay hospitales interculturales en funcionamiento con una normativa que los avala, lo mismo pasa en Bolivia y Ecuador.

El Centro de Medicina Mapuche de Nueva Imperial unnamed2“Ñi Lawentuwün” es una entidad pionera en el ámbito de la salud intercultural construida en el vecino país. Allí trabajan 14 machis, cinco componedores de huesos y una partera que atienden a más de mil personas al mes desde hace varios años.

“Hay situaciones de todos los días donde las distintas miradas hace que las entienda de distinta manera. Desde el refrió común, donde las comunidades usan otras cosas. Hay que complementar esas dos visiones, para algunas cosas algunas funcionan mejor que otras pero lo importante es la complementariedad”, concluye Cornejo.

Por el momento se está delineando el modelo de funcionamiento del centro, lo que requiere reuniones periódicas, gestiones y acciones. Las reuniones del equipo son abiertas a las dos comunidades, pero hay una participación fija y permanente de autoridades de ambas Comisiones Comunitarias.