Micaela Saban Orsini, del INADI

“Mucha de la información sobre violencia de género no es accesible”

Víctimas y especialistas compartieron un taller sobre la vulnerabilidad a la que son sometidas las personas sordas o hipoacúsicas que son violentadas. Detectaron que para esas mujeres una de las primeras barreras a superar es la inaccesibilidad de los servicios de Justicia y asistencia.

¿Qué respuesta le da el Estado a mujeres víctimas de violencia de género? ¿Y si ellas tienen alguna discapacidad? ¿Cómo acceden a la Justicia las personas violentadas que además son sordas o hipoacúsicas? ¿Qué se puede hacer para que sus derechos sean garantizados?

Estas preguntas y otras más se escucharon durante el taller de trabajo “Removiendo obstáculos para el acceso a la justicia de mujeres sordas e hipoacúsicas”, que organizó, junto al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Subsecretaría de Acceso a la Justicia
Sordassinviolencia y maría Fernanda Rodriguez

En dos jornadas que tuvieron lugar el 1 y 4 de diciembre en el Archivo Nacional de la Memoria, integrantes de la comunidad sorda, representantes de organizaciones de la sociedad civil como la ONG Sordas sin Violencia, y trabajadores de organismos del Estado debatieron acerca de la las necesidades e intereses de las personas sordas o hipoacúsicas que sufren violencia de género, con el fin de encontrar soluciones creativas a la problemática.

Agrupados en mesas de trabajo, cada una con un intérprete de Lengua de Señas Argentina (LSA), los participantes identificaron problemas y obstáculos que limitan el acceso a la justicia a mujeres sordas, y analizaron instrumentos y acciones viables de implementar para suplir la carencia de herramientas que logren un acompañamiento a estas mujeres desde el Estado.

Las conclusiones se canalizaron a través de la Subsecretaría de Acceso a la Justicia, responsable de coordinar y brindar el apoyo para que la jornada tuviera lugar.

En ese marco, surgieron diversas alternativas que se expusieron en el tramo final del taller, como un primer paso fundamental hacia revertir la situación de violencia y reparar los derechos vulnerados.

Así, se planteó la posibilidad de contar con intérpretes formados en violencia de género, discapacidad, comunicación y derechos humanos, y capacitar en esos términos al personal de la Justicia, que eventualmente deba atender a alguna persona sorda.

Subsecretaría de Acceso a la Justicia
Sordas sin violencia

En el mismo sentido, se pidieron materiales adaptados y mejoras en la accesibilidad a la información para realizar conocer derechos y realizar, como un lenguaje más sencillo en piezas informativas y el uso de subtítulos en materiales audiovisuales.

También se pensó la adaptación de los dispositivos de llamadas de denuncia o asesoramiento por casos de violencia para que personas sordas puedan acceder a las líneas estatales. “Nos dimos cuenta que la Línea 137 de atención a víctimas de violencia familiar no es accesible para personas sordas”, sostuvo Azul Romero Berry, asesora del programa del Ministerio Las Víctimas Contra Las Violencias, quien participó de una de las mesas de trabajo.

Construir puentes

Romero Berry explicó además la importancia de contar con datos estadísticos específicos sobre el colectivo a trabajar y la necesidad pensar de qué modos se puede coordinar la labor de los diferentes organismos del Estado que atienden a las víctimas de violencia.

El cierre del evento estuvo a cargo de María Fernanda Rodríguez, subsecretaria de Acceso a la Justicia, quien valoró y agradeció la participación en “la construcción de un puente, un diálogo, un camino” y llamó a establecer puntos de acuerdo: “sentarse a pensar aquello que nos une y nos permite construir”.

También habló Mabel Remón, coordinadora del Programa Nacional de Asistencia para las Personas con Discapacidad en su Relación con la Administración de Justicia (Adajus) y la coordinadora del Área de Gobernabilidad Democrática del PNUD Argentina, Nora Luzi, quien vaticinó que el encuentro es “el inicio de muchas actividades que van a venir”.