El Gobierno sostiene la política de destrucción de armamento con el fin de garantizar un entorno más seguro para todos los argentinos. Es el único método que garantiza que el armamento no pueda ser reutilizado en el futuro. 

El ministro de Justicia y Derechos Humanos Germán Garavano y su par de Seguridad Patricia Bullrich, la titular de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac), Natalia Gambaro, el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, y el comisario inspector de la Policía Federal, Carlos Ñamandu, supervisaron la destrucción de más de 25 mil armas de fuego provenientes de depósitos judiciales de Buenos Aires, Mendoza y Santa Fe.

Valeria Real
Garavano, Bullrich y Pieretti durante el procedimiento en Campana
Garavano, Bullrich y Pieretti durante el procedimiento en Campana

En medio del operativo, Garavano destacó la importancia del procedimiento que elimina el armamento incautado en pericias judiciales y evita que vuelvan al circuito delictivo. El ministro también remarcó la necesidad de “contar con procesos más ágiles que permitan pasar rápidamente a la destrucción, a fin de evitar que estos instrumentos de la delincuencia vuelvan a la calle”.

El procedimiento de destrucción es el único método que garantiza que el armamento no pueda ser reutilizado en el futuro. Comprende dos etapas: en primer término se procede a la trituración de las piezas, que luego son fundidas mediante la utilización de un horno de alta temperatura.

La destrucción comprende dos etapas: Primero, las piezas son trituradas, luego son fundidas en un horno de alta temperatura.

El operativo se realizó en la planta siderúrgica Tenaris Siderca, ubicada en la ciudad de Campana, provincia de Buenos Aires. También participaron el director de la Policía Metropolitana Julián Carrizo, y por el Ministerio Público de Acusación de Rosario, la secretaria de Gestión Administrativa Procesal Marina Pieretti y el fiscal regional Jorge Baclini.

Matías Gontán
Destrucción armas (Crédito foto Matías Gontán)
Un lote del material entregado para destruir

Por su parte, Bullrich celebró la cantidad de armas destruidas durante el procedimiento y subrayó que su eliminación forma parte de las políticas de prevención necesarias para el combate del crimen: “Estas 25 mil armas no van a ser utilizadas por el delito”.

La titular de la Anmac explicó que el operativo inició a través de un contacto con los poderes judiciales y las policías locales, a fin de hacer un registro de las armas que estaban en condiciones de destrucción. Una vez cargadas en el sistema informático de la Agencia, fueron trasladadas a Buenos Aires para su eliminación.

Valeria Real
Destrucción armas 4 (Crédito foto Valeria Real)
El plan de desarme seguirá en todo el país

Gambaro también remarcó el carácter federal que la Agencia busca darle a la política de destrucción de armas: “Empezamos con las provincias que tienen una situación de seguridad más comprometida y queremos avanzar hacia el resto del país”.

Las armas fueron trasladadas a Campana desde el Banco Nacional de Materiales Controlados (BANMAC), ubicado en el partido de General San Martín, con un operativo de seguridad a cargo del grupo Alacrán, unidad especial de Gendarmería Nacional. El establecimiento, dependiente de la Agencia, es el depósito más grande del país, y tiene una capacidad para albergar más de 150 mil armas, municiones, chalecos antibalas y otros materiales controlados por la Ley de Armas y Explosivos.

Matias Gontán
Destrucción armas 3 (Crédito foto Matias Gontán)
El depósito es el más grande del país (más de 150 mil armas)

El BANMAC cuenta con un espacio cubierto de aproximadamente 2.000 metros cuadrados, y un sistema de monitoreo interno y externo permanente, sensores de movimiento, ingresos biométricos en todos sus accesos, garitas y puertas blindadas, oficina de monitoreo antipánico y guardia de seguridad permanente las 24 horas.

Para ver parte del procedimiento de traslado y destrucción de las armas, clic aquí.