Documental web repasa el genocidio de originarios en Chaco

Mediante un recorrido no lineal e interactivo, la propuesta repasa con documentos de época y testimonios de analistas cómo se gestó y ejecutó el sangriento freno a una revuelta de trabajadores indígenas de la industria algodonera en Nepalpí.

Una serie de videos, documentos y fotos son los protagonistas de un webdoc (contenido online, audiovisual e interactivo) elaborado para recordar la masacre contra los pueblos originarios chaqueños que tuvo lugar en 1924 y que por estos días cumplió 93 años.

El sitio www.masacrenapalpi.com es el resultado de un trabajo conjunto entre historiadores, periodistas y diseñadores que de manera interactiva cuentan cómo, a principios de siglo XX, más de 400 indígenas que realizaron una huelga para mejorar sus condiciones de vida y de trabajo en la reducción Napalpí, en la provincia de Chaco, y por ello fueron asesinados.

En noviembre de 1911 se fundó la “Reducción de Indios de Napalpí”, cuyo principal objetivo era general mano de obra barata para la zona. “Masacre de Napalpí, historia del genocidio indígena”, es un documental web que recrea aquel fenómeno social mediante entrevistas a historiadores y documentos fotográficos de la época.

Al navegar por la web se encuentran las entrevistas que cuentan cómo fueron los hechos. Juan Chico, historiador e integrante del pueblo Qom, investiga la masacre desde hace 20 años explica que “fue el intento de exterminio de los pueblos indígenas, es decir, para aquellos que protestaban: eso era lo que les podía pasar”.

También puede verse los registros testimoniales de Melitona Enrique, de la comunidad Qom, y Pedro Valquinta, del pueblo Moqoit, sobre lo que ocurrió durante el ataque de la policía a las comunidades indígenas.

Enrique, sobrevivió a la masacre cuando tenía 23 años. Falleció en noviembre de 2008 a los 107 años. Por su parte, Valquinta fue el único sobreviviente de dos masacres: la de Napalpí en 1924 y El Zapallar ocurrida en septiembre de 1933. Falleció a los 108 años en diciembre de 2015.

Masacrados por reclamar

Hacia 1924, más de cuatrocientos indígenas realizaron una huelga para mejorar sus condiciones de vida y trabajo en la cosecha algodonera. La huelga incluía a las etnias Moqoit, Qom y Vilelas porque la paga no era buena, se les daban vales en lugar de dinero por su trabajo y había maltratos.

Ante los reclamos de los terratenientes de la zona, el entonces gobernador Francisco Centeno firmó un decreto donde prohibió la salida de los indígenas de la reducción. Ante las malas condiciones laborales, algunos optaban por ir hacia el norte argentino para trabajar en los ingenios azucareros de Salta y Jujuy.

El 19 de julio de 1924, quienes realizaban la huelga estaban en el monte. Dos días antes, una avioneta piloteada por policías había pasado por el lugar de la huelga para ver quiénes estaban allí y los diarios de Resistencia hablaban de “sublevación indígena”. El gobernador Centeno dio la orden y comenzó el ataque contra los pueblos indígenas por tierra.

Más de 400 indígenas fueron masacrados, incluyendo mujeres y niños, mientras que la policía no sufrió ninguna baja. Mariana Giordano, doctora en historia e investigadora del Conicet, sostiene que la masacre de Napalpí es “uno de los tantos genocidios sobre los pueblos indígenas”.

Juicio para los verdad originaria

En junio de 2014, la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de Chaco inició una investigación sobre lo que ocurrió en 1924 en Napalpí. El objetivo final es realizar un juicio por la verdad, teniendo en cuenta que ningunos de los responsables de la masacre se encuentra con vida y los sobrevivientes también.

“La masacre de Napalpí sería el símbolo de la opresión a los pueblos originarios en el Chaco”, dice el fiscal federal Diego Jesús Vigay en el webdoc. Es que una sentencia de la Justicia en un juicio por la verdad resultará en una “sentencia que tenga un sentido de reparación histórica”, concluye el fiscal.

El trabajo fue dirigido y realizado por la periodista y comunicadora social Andrea Bonnet y contó con la colaboración de Ignacio Zabalúa, Rafael Medina (video) y Cristian Ice (postproducción).