Taller sobre violencia institucional en la ex Esma

A 30 años de la conocida como “Masacre de Budge”, el Archivo Nacional de la Memoria y la Dirección Nacional de Políticas contra la Violencia Institucional de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación realizaron un taller sobre Violencia Institucional en la ex Esma. Hubo talleres con diversas temáticas en torno a la violencia institucional.

La jornada empezó con una mesa de apertura donde no quedó fuera la actualidad del país en materia de Derechos Humanos. El presidente del Archivo Nacional de la Memoria, Gustavo Peters Castro dijo: “nos ha tocado hacer el primer acto institucional después de la decisión de la Corte y el retroceso que significa”. Asimismo recordó que “en el pasar de los días vimos el sufrimiento que esto genera y el dolor de los que sufrieron esa época oscura”.

En este sentido, Peters Castro recalcó que el archivo “manifiesta su compromiso por la continuación de los juicios” y “el llevar a la Justicia a los asesinos”. Después recordó los nombres de las tres víctimas de la Masacre de Budge en 1987, Oscar Aredes, Guillermo Argañaraz y Agustín Olivera y recordó como este hecho “dio lugar a la aparición de estas asociaciones”.

La masacre fue la primera en la que todo un barrio se organizó para enfrentarse a la policía bonaerense que trató de hacer pasar el fusilamiento de los chicos como un enfrentamiento. “El caso le dio visibilidad a este tipo de prácticas”, dijo Matías Garrido, director Nacional de Políticas contra la Violencia Institucional y recordó que “la violencia institucional sigue siendo uno de los grandes déficits de la democracia”.

Ciro Annicchiarico, abogado querellante de las víctimas de la masace (cuya labor compartió por aquellos años con el ya fallecido León Zimerman), explicó que “hablar de Budge es hablar de violencia institucional, que no sólo es la policial” y recalcó que en el caso se dio “la movilización y la lucha popular, la lucha de la barriada” como un actor principal para resolverlo.

Debate

La actividad continuó con dos mesas de debate que se realizaron en paralelo, una que tenía que ver con los medios de comunicación y el tratamiento de los hechos de violencia institucional y otra sobre el Estado frente a la violencia institucional.

Algo de lo que pudo escucharse durante la jornada dio cuenta de distintos modos de plantearse ante la violencia institucional que pude darse en el Estado. Manuel Tufró, del Centro de Estudios Sociales y Legales (CELS) destacó que “hay una mirada de invisibilización” donde “no se reconoce como problema”.

Allí, por ejemplo si los funcionarios ante un hecho de violencia institucional “toman la versión policial como real” se ve la invisibilización; o la inexistencia de datos contribuye también a ello: “se encubre el carácter estructural de la violencia institucional”. Tufró luego detalló otras dos miradas, una integral sobre la problemática y otra donde las direcciones y agencias creadas al interior del Estado funcionarían como una suerte de ongs.

El titular de la  Procuraduría de Violencia Institucional, Felix Crous, para responder a esa visión “onegeísta” sobre el rol de diversas dependencias estatales citó a Álvaro García Linera al sostener que “el Estado puede asumir un rol emancipatorio”. Es que para el fiscal “es el Estado, no es una ong dentro del Estado”. Después declaró que “la violencia institucional es estructural” y por ello resulta como si fuera “una política pública”.

Neurociencia y violencia institucional

Daniel Barberis, es el director de violencia institucional y los delitos de interés federal del Ministerio de Seguridad, al hablar detalló las acciones que esa cartera se encuentra realizando en la materia buscando un objetivo que el que “la seguridad sea un derecho humano”. Además agrego que el ministerio está “respetando a rajatabla el derecho a la información pública”.

“Estamos trayendo una cultura de la paz a la formación”, dijo Barberis sobre la formación de las fuerzas que dependen del ministerio. Asimismo para ilustrar el concepto citó textos Tomás Abraham y Nelson Mandela aunque puso el foco en la utilización de la neurociencia en la formación de las fuezas explicando que ya se encuentran trabajando con Facundo Manes.

Annicchiarico volvió a tomar la palabra  y resaltó que “tiene que haber directivas precisas, es decir, que no se cometan delitos”.