Los problemas vecinales, de familia y civiles se resuelven en un lugar cercano a la ciudadanía. Se los denomina tribunales “multipuertas” o “multifueros”. Las experiencias de algunos países latinos.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en una sentencia del 22 de septiembre de 2006 en el “Caso Goiburú y otros vs. Paraguay” reconoció la importancia del “acceso a la justicia como norma imperativa del derecho internacional”, que implica “la creación de obligaciones erga omnes (en latín, frente a todos) para los Estados a fin de adoptar las medidas que sean necesarias para no dejar en la impunidad violaciones cometidas en perjuicio de los derechos humanos y otras garantías”.

En ese sentido, se avanzó en la creación de dispositivos estatales para dar respuesta a la demanda de la ciudadanía como lo son las Casas de justicia (Cdj), con apoyo de organismos internacionales en diferentes países a lo largo del continente.

La implementación de mecanismos alternativos al proceso judicial, según explican especialistas en la materia, son el propósito fundamental para mejorar el acceso a la justicia de las poblaciones vulnerables.

En esta línea, se profundizan cuestiones tales como “aumentar los canales de participación de la comunidad”, primero en el diseño y luego en la definición de los proyectos de implementación de las Cdj.

Foto: Ministerio de Justicia Colombia
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En los países relevados, como Chile o Colombia, los conflictos que se sustancian en esta herramienta alternativa al Poder Judicial son de estricta “materia civil”. Problemas como divorcios, demandas de alimentos, conflictos vecinales o barriales por ruidos molestos o de infraestructura, y en mucha menor medida los que son del fuero penal, pero de menor gravedad, como hurtos.

El español Marco Fandiño, especialista del Centro de Estudios de Justicia de las Américas, explicó que diseñaron un “manual de mediación en materia civil” y que cada Cdj responde a una “conflictividad local específica”. Como objetivo primordial, enfatizó que se busca el acceso a la Justicia en línea con la “reducción de los niveles de criminalidad y delincuencia”.

Casas de Latinoamérica

Las menciones que siguen corresponden a dispositivos de resolución de conflictos pre-judiciales vigentes en Chile, Bolivia, República Dominicana, Colombia, y Costa Rica. Son tribunales llamados “multipuertas o multifuero”, en una instancia preventiva que busca evitar la judicialización de los conflictos.

Más allá del modelo de atención, brindan asistencia jurídica y acceso a la justicia, con una clara perspectiva hacia el usuario a través de un lenguaje claro, llano y cercano al ciudadano.

Aunque el foco está puesto en el desarrollo de políticas específicas que favorezcan a los grupos más vulnerables, algunos de los obstáculos con que se topan son las “barreras de acceso culturales o geográficas”, según cada país.

Para sus operadores judiciales -que compartieron en Buenos Aires un encuentro especializado en agosto, con pares de la región- la consecución de la sustentabilidad económica y política está constituyéndose en una necesidad insoslayable. En algunos casos, no cuentan con recursos para sostener los servicios. En otros, se desvirtúan los objetivos de las Casas.

País por país

Foto: CEJA
CASA DE JUSITICAI LATINOAMERICA

Johana Vega llegó a la Cancillería argentina -donde tuvo lugar el encuentro organizado por el Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA)- desde la dirección de Métodos Alternativos y Solución de Conflictos del Ministerio de Justicia y Derecho de Colombia. Explicó que en su país funcionan, desde 1995, un total de 108 Casas y 37 Centros de Convivencia, a cargo de los estados municipales. Allí también se denominan “Centros de Convivencia Ciudadana”.

Por su parte, Rafael Silva, de la Dirección de Estudios de la Corte Suprema de Chile, explicó que la gran cantidad de causas judiciales en trámite en los tribunales ordinarios trasandinos originó que se conformen programas de “facilitación comunitaria” y “educación”. En esa línea, realizaron mesas con la participación de la ciudadanía en las escuelas con los vecinos para llevar los métodos alternativos de solución de conflictos al territorio.

Con la mediación como “génesis” de esos organismos, Anrriella Salazar, directora general ejecutiva del Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima de Bolivia, destacó que en su país se brinda un servicio de “fácil acceso, informal y gratuito” enfocado en “situaciones de violencia y en ayuda de los adultos mayores”, siempre parado sobre el diálogo.

Foto: CEJA
CASA DE JUSTICIA LATINOAMERICA

En República Dominicana funcionan hace más de 22 años las Casas Comunitarias de Justicia, que son promovidas por organizadores de la sociedad civil y se sustentan con el apoyo económico del Estado. Ponen el foco en la “mediación comunitaria” y en la formación de mediadores para instalar como una tradición cultural la prevalencia del diálogo sobre la violencia.