Cómo y dónde se capacitan los mediadores prejudiciales

Jornada de mediación en el Ministerio de Justicia, realizada el año pasado (Foto: Stephanie Bridger).

Los abogados que pretenden convertirse en mediadores de conflictos se capacitan en entidades formadoras como universidades, colegios de abogados o instituciones privadas homologadas por el Ministerio de Justicia. Requisitos y contenidos.

La mediación prejudicial es un método que permite la resolución de conflictos de manera pacífica, a través del diálogo entre las partes con la ayuda de un tercero neutral: el mediador. Pero el camino para ser mediador no es tan fácil. Los profesionales que quieran serlo deben capacitarse en entidades formadoras, como universidades,  colegios de abogados o instituciones privadas.  Deben cursar un seminario, rendir exámenes y tener una práctica supervisada de co-mediación con un mediador en ejercicio: ese proceso dura aproximadamente dos años. Por año ingresan unos 200 candidatos.

Las entidades que capacitan deben estar registradas en el Registro de Entidades Formadoras (REGEF), que prevé la ley 26.589. El REGEF tiene a su cargo la autorización, habilitación y control sobre el  funcionamiento de aquellos entes  o personas físicas dedicadas a la formación y capacitación tanto de mediadores como de profesionales asistentes. Luego, la Dirección Nacional de Mediación (DNM) del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación se encarga de la supervisión de proyectos y homologación de programas de formación y capacitación de las entidades registradas.

Hay tres formas de habilitación: de carácter universitario, no universitario y personas físicas. En los tres tipos de instituciones, se les pide trámites básicos como su autorización en el Ministerio de Educación, balances y estatutos, su proyecto institucional y el de sus cursos, así como la acreditación de la capacidad de sus docentes. Y deben registrar el sello oficial de la entidad formadora que deberá constar en los certificados que emita.

Para ser mediador prejudicial se requiere ser abogado. En las entidades capacitadoras se les brinda una formación básica en mediación prejudicial, y múltiples cursos de formación continua.

El Primer Centro Institucional de Mediación del Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires (habilitado con el número REGEF 34) brinda cursos de mediación, litigios inmobiliarios, y propiedad horizontal. En la Facultad de Derecho de la UBA se dicta un posgrado de actualización en negociación y resolución de conflictos, y de mediación patrimonial. Ambas poseen estos cursos con una vigencia de cuatro años.

Ejemplos de otras organizaciones habilitadas: El Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, la Asociación de Abogados de Buenos Aires, el centro de mediación “Conciliar”, “Consensos” o la asociación civil Club de Abogados Mediadores, entre otros que hay en la ciudad de Buenos Aires.

Evaluación de los aspirantes al Registro de Mediadores

La Dirección Nacional de Mediación,  a cargo de Raquel Munt, realiza una “extensa y rigurosa” evaluación de los mediadores formados en este tipo de instituciones, para darles la habilitación definitiva. Al salir de la entidad, el profesional debe cursar en el ministerio un seminario de 20 horas. Allí, se refuerzan cuestiones de capacitación, de la ley de mediación y un módulo que abre el abanico mostrándole otro tipo de mediaciones como la penitenciaria, comunitaria o escolar.

Luego del seminario, rinden examen escrito, oral y una práctica supervisada de co-mediación con un mediador del Ministerio de Justicia en ejercicio. Todo este proceso dura aproximadamente dos años. En promedio, por año ingresan 200 aspirantes a posibles mediadores al seminario. Y llegan un promedio de 90 a las prácticas supervisadas.

“La incorporación de las prácticas supervisadas al proceso de evaluación es una instancia valorada por los futuros mediadores. Es un proceso de evaluación riguroso de dos o tres meses. Mejoró mucho la calidad de la formación para darle la habilitación formal”, explicó Miriam Markus, capacitadora en el área de Capacitación y Gestión de Conocimiento.

El sello que pone al acuerdo el mediador prejudicial tienen valor de sentencia, que si no se cumple se puede iniciar directamente la vía judicial. Se tratan temas familiares (alimentos, tenencia, régimen de visitas, etc.) y patrimoniales (daños y perjuicios, reclamos por sumas de dinero, incumplimiento de contrato, etcétera).

Etapas para la inscripción

El trámite puede iniciarse en cualquier momento del año. No es necesario hacerlo en los meses de enero o febrero. La única limitación es que no podrán homologarse nuevos cursos, sino hasta obtener la habilitación plena.

Desde el año pasado, se debe ingresar al sistema web REGEF en la página web de la Dirección Nacional de Mediación. El responsable institucional obtiene la clave para un sólo usuario web por entidad formadora (EF) para la inscripción. El siguiente paso es completar los formularios solicitados según el tipo de EF, pagar la matrícula y presentar la documentación en la Avenida Córdoba 1154, de lunes a viernes de 9 a 17.

Luego, el ministerio realiza la etapa de evaluación de la institución candidata. En caso de realizar una observación se notificará al responsable y el último paso es la inscripción. Esto consta del número y certificado de habilitación, la rúbrica de libros y el Registro de Cursos y de Certificados. La puntada final es la entrega al responsable de la entidad ya habilitada del sello oficial con número de matrícula y su alta en la página web para proceder a solicitar homologación de cursos realizados, certificados, etc.

El Ministerio de Justicia y Derecho Humanos ofrece mediaciones gratuitas en el Centro de Prevención y Resolución de Conflictos para personas de escasos recursos. Es necesario acudir con un abogado en las mediaciones prejudiciales.