Los desafíos de implementar una reforma procesal

La puesta en funcionamiento del nuevo Código procesal Penal Federal fue analizada por el especialista chileno Cristian Riego, que estudió reformas homólogas en varios países de la región.

Con más de una veintena de jueces y operarios judiciales de la provincia de todo el país, se realizó la cuarta mesa de trabajo sobre la reforma del Código Procesal Penal Federal (CPPF), esta vez, enfocada en los desafíos de su implementación y con la presencia de Cristian Riego, investigador y referente latinoamericano en materia de aplicación de reformas procesales.

Junto al secretario de Justicia, Santiago Otamendi, los subsecretarios de Política Criminal, Martín Casares, y Relaciones con el Poder Judicial y Asuntos Penitenciarios, Juan Mahiques, el especialista abordó las principales consideraciones que enfrentará el nuevo CPPF que impulsa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, comandado por Germán Garavano.

Entre ellas, Riego señaló que los “cambios que se proponen, no se hacen desde la salida de la norma”, por el contrario, requieren de la colaboración permanente de todos los operadores judiciales, sobre todo desde el “cambio de paradigma”, en alusión especial al rol de fiscal.

“El fiscal debe poder tomar decisiones provisorias” sobre cómo investigar el caso, “si es posible, desde el día uno”, señaló. Esta facultad está relacionada con la celeridad para seguir las pistas. Con todo, esas determinaciones procesales “podrán ser revisadas” por el juez. Complementariamente, ese magistrado se convierte en la práctica en un “juez garante” de derechos para ambas partes.

“El fiscal debe poder tomar decisiones provisorias” sobre cómo investigar el caso, “si es posible, desde el día uno”

En su concepción, justamente es este juez de Garantías el “protagonista” de un sistema acusatorio adversarial como el que impulsa el nuevo CPPF. Es que un funcionario con esa prerrogativa permite la extensión de la oralidad en las audiencias, lo que acelera mucho los procesos en general.

A su turno, los y las asistentes compartieron sus consultas, que refirieron, entre otros tópicos, a los métodos y criterios de monitoreo de la reforma, las implicancias de que convivan operadores formados con el nuevo paradigma y los ya en ejercicio que lo resisten, más el debate sobre el criterio de flagrancia en algunos procesos y su adopción en la provincia de Buenos, Aires, caso que Riego aseguró haber seguido de cerca.

El encuentro cerró con la invitación a continuar el ciclo, como es costumbre, el mes próximo con nuevos debates e invitados.