Los códigos legales incluidos en el Antiguo Testamento

Son las leyes que regularon al pueblo de Israel durante varios siglos. Más que un compendio de normas punitivas, eran indicaciones que orientaban a las personas para saber cómo conducirse en la vida diaria.

Las leyes registradas en el Antiguo Testamento se encuentran en los primeros cinco libros de la Biblia y han sido clasificadas en tres códigos: el de la Alianza, el Deuteronómico y el de la Santidad. Esa primera parte de la Biblia es la que se conoce dentro de la tradición judía como “torá”.

Eran indicaciones que orientaban a las personas para saber cómo conducirse en la vida diaria.

El pueblo judío antiguo tenía una estructura: la unidad básica era la familia, un conjunto de ellas formaba un clan y la asociación de clanes constituía la tribu. Era común que varias tribus se aliaran para hacer frente a un enemigo común. Fueron estas alianzas las que terminaron formando, eventualmente, los reinos de Israel y Judá, haciendo necesaria también la creación de leyes regulatorias.

Para la fecha que los historiadores han dado a la creación de la sociedad israelí, ya existían las Leyes de Hammurabi. Quizá Abraham (el primer judío) y su grupo las conocían y usaron para crear su propio código. Es que no se conoce ningún documento de carácter legislativo previo al asentamiento de Israel en la tierra de Canaán (“Tierra Prometida”, situada entre la costa de Egipto y la orilla del Éufrates).

Quizá no necesariamente las copiaron: al haber emergido como pueblo dentro del mismo medio geográfico, compartir actividades económicas y desarrollo cultural, debían enfrentarse a situaciones parecidas, con soluciones similares. Por ejemplo, las prohibiciones de “matar”, “robar” y “cometer adulterio”, eran conocidas desde mucho antes de ser parte de los 10 Mandamientos por varias de las culturas.

Otra característica que atravesaba tanto a la ley israelita como a las leyes de otros pueblos de la antigüedad es que se basaban en el derecho oral. La palabra dada tenía valor por sí misma y el documento era sólo una evidencia de aquel procedimiento.

Similitudes y diferencias aplicadas

Algunos problemas comunes estaban ‘tipificados’ en los textos hebreos y en los de otros pueblos del Cercano Oriente con penas y descripciones similares.

-Robo de animales:

“Si uno roba un buey o una oveja, y los mata o vende, restituirá cinco bueyes por el buey, y cuatro ovejas por la oveja” (Éxodo 21.37).

“Si alguno robare un buey, una oveja o un cerdo… de un plebeyo, restituirá diez veces (su valor)…” (Código de Hammurabi, apartado 8).

-Adulterio:

“Si un hombre adultera con la mujer de su prójimo, hombre y mujer adúlteros serán castigados con la muerte” (Levítico 20.16).

“Si la esposa de alguno fuese sorprendida acostada con otro hombre, los ataran a los dos y los echaran en el río” (Código de Hammurabi, apartado 8).

-Agresión a padres:

“El que hiera a su padre o a su madre morirá” (Éxodo 21.15).

“Si un hijo pega a su padre, se le cortará la mano” (Código de Hammurabi, apartado 195).

En lo referente a temas religiosos y de interés social, las diferencias son más marcadas. Por caso, para las culturas circundantes al Israel antiguo los extranjeros no tenían estatus legal. En Israel, por el contrario, las referencias a los extranjeros no sólo son frecuentes sino que aparece en leyes (más de 200 en el Antiguo Testamento) El estatus legal concedido al inmigrante en el Antiguo Testamento es una característica única en el mundo para aquellos tiempos.