Agustina Díaz Cordero, titular del Programa Nacional de Coordinación de Derecho Privado, participó del Congreso de Derecho Procesal. Allí explicó que se está creando “un nuevo Código Procesal Civil y Comercial, no es una simple reforma”.

Acudir a la Justicia implica muchas cosas: plazos, audiencias, tiempos máximos para llevar a cabo presentaciones, entregar pruebas, responder acusaciones, quejarse por decisiones de los jueces. Todos esos momentos conforman lo que se conoce como el “proceso judicial”; y, en su forma normativa, existe el Derecho Procesal. Es la rama del Derecho en la que, para cada fuero –civil, penal, comercial, por ejemplo-, hay un código particular que establece todos estos pasos a seguir.

La semana pasada, en Santiago del Estero, se realizó el XXIX Congreso Nacional de Derecho Procesal, con más de 900 participantes entre jueces, fiscales, abogados e integrantes del ámbito de la Justicia en general. Agustina Díaz Cordero, titular del Programa Nacional de Coordinación de Derecho Privado del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, participó del panel de apertura.

“El trabajo más importante que estamos llevando a cabo desde el Ministerio es la creación de un nuevo Código Procesal Civil y Comercial. No se trata de una simple reforma: es, directamente, un nuevo código”, señaló la funcionaria.

El Código Civil y Comercial entró en vigencia en agosto de 2015. Esa reforma y unificación de los códigos Civil y Comercial obliga a llevar a cabo este cambio. “Lo que presentamos en el Congreso son las bases del proyecto futuro”, afirmó Díaz Cordero, y añadió, para explicar la necesidad de un nuevo cuerpo normativo, que “hoy tenemos un código que es el mismo para atender un problema de expensas y otro relacionado con un menor de edad”.

Oralidad e inmediación

Precisamente, Santiago Argibay, titular del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Santiago del Estero, puso de relieve esta situación al asegurar que el encuentro debía servir para dar una respuesta a los reclamos de la gente en torno al servicio de Justicia. Las demoras en los juicios constituyen una de las principales quejas.

En este sentido, la titular del Programa de Derecho Privado agregó que una decisión tardía en la Justicia no es Justicia. “Argentina ha sido condenada en tribunales internacionales por este problema”, señaló la funcionaria.

Díaz Cordero puso de manifiesto dos de los pilares en torno de la  reforma que, en parte, ya se está llevando a cabo con estas herramientas: la oralidad y la inmediación. “Es lo más importante para cambiar la dinámica actual”.

“Lo importante es que el código logre cambiarle la vida a la gente, que el proceso judicial sea rápido, eficiente. Tenemos condenas internacionales por decisiones tardías, porque la Justicia que llega tarde no es Justicia. Este código impacta muy directamente en la vida de la gente por las temáticas que abarca: una adopción, una tenencia, un régimen de alimentos, un divorcio”, explicó Díaz Cordero.

Además, la funcionario recordó que está en discusión un nuevo Código Procesal de Familia.