Antes de llegar a juicio, perdonó al ladrón que intentó robarle

En Río Negro, un hombre perdonó a un vecino que lo agredió en un intento de robo, porque se mostró arrepentido. De todos modos, la justicia decidió que el joven pague una reparación económica simbólica de 1500 pesos.

Alberto Suárez tiene 68 años y trabajó toda su vida en el rubro de la construcción en la ciudad rionegrina de Villa Regina. En marzo de 2016 había ido a visitar a una vecina embarazada para ver si necesitaba algo, ya que estaba cerca de parir. Pero se topó con Sebastián Moncada, que entonces tenía 19 años. El joven intentó robarle, pero como no pudo, lo golpeó hasta lastimarlo. Hace unos días el caso se encaminaba a juicio oral, pero terminó de la mejor manera: Moncada se mostró arrepentido y Suárez lo perdonó. El final: un apretón de manos y un abrazo. La Justicia, sin embargo, le impuso al joven una pena monetaria a modo de “reparación simbólica”.

Víctima y victimario viven en Regina, una ciudad de 33 mil habitantes a la que se conoce como la “Perla del Valle”, por su producción de manzanas y peras. Alberto sabe lo difícil que es “ganarse” la vida: es albañil, tiene cinco hijos y ahora está intentando terminar la escuela. El hombre contó que había visto “crecer” a Sebastián en su barrio.

La actitud mostrada por ambas partes en la última audiencia, principalmente de la víctima, sumado al criterio de oportunidad como alternativa al proceso penal, cambió la vida de Suárez y Moncada.

El joven había sido acusado por la fiscalía local de “hurto con violencia y amenazas” por los golpes a Suárez. En la audiencia, la defensora manifestó que el acusado y la víctima habían tenido “una negociación exitosa”. No fue fácil, porque la postura de la fiscalía era ir a juicio.

“En esa audiencia le pedí al fiscal que considerara un criterio de oportunidad. Se trata de una alternativa al proceso penal que, si resulta en una negociación exitosa entre víctima, acusado y fiscal, puede dejar sin efecto la causa y derivar en un sobreseimiento”, contó la defensora oficial, Celia Delgado.

Disculpas y reparación simbólica

El 30 de junio pasado, vestido de traje, Suárez, se presentó ante el juzgado de instrucción 18 de General Roca, a cargo del juez Julio Martínez Vivot. Ese día sorprendió a todo los los funcionarios judiciales con su actitud.

Primero, le pidió permiso al magistrado y se dirigió hasta donde estaba el chico que había intentado asaltarlo. Le preguntó por qué le había hecho daño y le dijo: “Si necesitabas el dinero, me lo pedías y yo te lo daba”, contaron testigos de la audiencia. El joven se quebró, le pidió perdón y dijo que no iba a volver a hacerlo.

“Quiero que intentes ser mejor. No tengo rencor ni me quiero vengar. No quiero resarcimiento económico, no quiero que estés preso, pero prometeme que no me vas a volver a lastimar”, le pidió. “Quédese tranquilo, no tenga miedo. Le prometo que voy a intentar ser mejor y no voy a lastimarlo”, le contestó el joven.

Después se estrecharon las manos y se dieron un abrazo “reparador. El gesto conmovió a todos los que estaban en la sala, incluso al juez. Tras esa audiencia, el fiscal Ricardo Romero aceptó la aplicación del “criterio de oportunidad” para evitar el juicio y una eventual condena.

El joven pagará una reparación económica simbólica de 1500 pesos. Aunque Suárez no lo aceptó. “Es un ejemplo y un símbolo de esperanza”, resumió la defensora.