La ONG realiza talleres para adolescentes de 14 a 21 años sobre habilidades socioemocionales: de empatía, resiliencia y autoconocimiento. “Son espacios donde los abrazos, las miradas y las charlas son protagonistas”, dice Faustin.

Hace cuatro años, un grupo de docentes se dio cuenta de que el tiempo dentro del aula no les alcanzaba para trabajar todo lo que querían con sus alumnos. “Queríamos más, sentíamos que era necesario. Por eso mismo comenzamos a soñar con lo que hoy es Lider.ar”, dice su fundadora, Agustina Faustin, que en ese entonces era profesora de secundaria y actualmente es licenciada en Recursos Humanos. Desde 2013 hasta hoy asistieron a más de doscientos jóvenes de 14 a 21 años, que en los talleres que dicta la ONG aprendieron a conocerse y valorarse a sí mismos.

“Realizamos talleres de habilidades socioemocionales para fortalecer su autonomía, resiliencia y empatía con el objetivo de que sean protagonistas de sus vidas y que puedan comprometerse con sus comunidades”, dicen desde la web de la fundación. “Generamos espacios donde los chicos aprenden a gestionar sus emociones, sensibilizándose frente a la realidad de los otros, dejando de lado la indiferencia y comprometiéndose con su comunidad.  Buscamos que sean líderes cooperativos, que asuman su compromiso y responsabilidad ante el mundo”, explica Faustin.

Arrancaron a trabajar algunos días después de clase, en un espacio que les cedieron en San Fernando, zona norte. “Allí brindábamos diferentes talleres y organizábamos encuentros intercolegiales.  Cada nuevo encuentro nos mostraba que el potencial era infinito, que ellos querían ser parte del espacio y alimentarlo con sus ideas”, detalla.

Como toda ONG que trabaja a pulmón, los retos son muchos y cotidianos. “Todos los que hacemos Lider.ar creemos mucho en el trabajo en equipo, en lo colectivo. Desde nuestros primeros pasos hasta el día de hoy hemos tenido muchísimos desafíos que afrontar, pero siempre hemos sabido resolverlos juntos. Cada uno viene de un área diferente, y todos ponemos nuestra experiencia al servicio de la fundación”, reconoce Faustin.

-¿Qué trabajo llevan adelante con los chicos y chicas que se acercan?

-El plan de formación es anual. Realizamos talleres que giran en torno a diferentes temáticas significativas para la edad. Algunas de ellas son empatía, resiliencia y autoconocimiento. Son espacios de encuentro genuino, donde los abrazos, las miradas y las charlas son protagonistas. Creo que es por esto que se acercan. Porque encuentran un espacio diferente, que los recibe sin prejuicios, que los invita a abrirse y compartir sus ideales y que les da la oportunidad de participar de proyectos comunitarios ideados por ellos mismos.

-¿Se complementan con otras organizaciones?

-Sí. Trabajamos articulando con otras organizaciones sociales para que los jóvenes Lider.ar puedan realizar diferentes acciones de voluntariado, en las que ponen en juego todo lo que van aprendiendo a lo largo del año.  A fin de año les proponemos organizar una movida solidaria junto con alguna otra organización barrial. Este último proyecto es 100% ideado y gestionado por ellos. Han organizado cosas increíbles: desde charlas en secundarias para promover el buen trato entre los estudiantes, hasta clases de yoga solidarias.

-¿Cómo son los talleres y cómo es la recepción de los chicos?

-Los talleres son los sábados en el Centro Universitario Municipal de San Fernando y en la Cámara de Comercio de La Tablada. Las dos instituciones nos ceden un espacio en el que podemos reunirnos y llevar a cabo nuestro programa. En cada encuentro se realizan diferentes actividades, todas enfocadas desde lo lúdico. Creemos en el valor de la diversión en el aprendizaje. Poner el cuerpo es comprometerse desde otro lado: nuestra invitación va por ahí.

-¿No hubo resistencia de los chicos a ir un sábado a la escuela?

-A lo largo de estos años no hemos encontrado resistencia a compartir un sábado a la tarde. Si es cierto que muchas veces cuesta sostener la asistencia durante todo el año, pero las cosas que suceden en los talleres son tan fuertes que rápidamente se crea un sentido de pertenencia al grupo y muchos no se quieren perder ni un día. Como los talleres son gratuitos, se trabaja mucho el tema del compromiso.

-¿Cuántos adolescentes ya pasaron por los talleres?

-En estos cuatro años ya hemos trabajado con más de 200 adolescentes. En los talleres trabajamos mucho las habilidades socioemocionales y siempre lo hacemos en equipo. Los cambios que se fueron gestando, se hicieron entre todos. Muchos de nuestros jóvenes pudieron acceder a pasantías en diferentes empresas, algunos incluso a becas de otras organizaciones. Creemos que el cambio que generamos está relacionado a su visión de la vida y de ellos mismos. Quienes pasan por Lider.ar entienden que desde su lugar de adolescentes tienen muchísimo por aportar a la sociedad. Que su rol implica estar atentos a su comunidad para poder colaborar con ella. Y que cada uno de ellos es importante, y que su potencial es infinito.

-¿Qué desafíos tienen a futuro?

-Continuar generando espacios de encuentro sanos y genuinos, que les den a los adolescentes la oportunidad de reconocerse como líderes de cambio y los animen a conocerse y  conectarse, entre ellos y con los demás. Creemos que si seguimos trabajando de esta forma poco a poco la sociedad ira tomando conciencia del enorme potencial que tiene la juventud. Y escuchará mucho más su valiosa voz.

Fundación Lider.ar

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