Nancy Uguet, Fundadora del refugio Uguet-Mondaca

“Una víctima primero piensa como mamá, luego como mujer”

Nancy Uguet es referente de género en el sur del Conurbano bonaerense. Allí fundó un refugio para asistir a quienes abandonan su hogar para dejar atrás el maltrato. Sean varones o mujeres, los asisten hasta que encuentran trabajo y un lugar dónde crear otro entorno.

Oculto a la vista de todos: Un refugio para -mujeres y hombres- víctimas de la violencia doméstica eligió visibilizarse a través de las redes sociales para tener una alternativa luego de denunciar. Su fundadora, Nancy Uguet, asegura que la estrategia implementada desde hace tres años, atrajo más a las beneficiarias que a los violentos que las buscan.

Uguet es referente en materia de géneros en el partido bonaerense de Almirante Brown, donde reside y fundó el Refugio Uguet-Mondaca, y su anexo, que lleva el nombre de dos víctimas de la violencia sexista: Julieta Mena-Ángeles Rawson. Las mamás de ambas, Marcela Morena y Jimena Aduriz respectivamente, son “madrinas” del espacio, y contribuyen como voluntarias cuando la ocasión se presenta.

La entidad interviene con asistencia y contención en la instancia más vulnerable post-denuncia, el momento de dejar el lugar en el que se convive con el o la que maltrata. El sometimiento no tiene una única dirección de género, ya que aunque es estadísticamente inferior la cantidad de casos, hay mujeres que golpean y sojuzgan a los varones de su entorno. Si bien el Refugio sólo acoge mujeres o chicas trans, tiende un mano a quien sea que dé el paso para cambiar su realidad.

Cuando llegan mamás con sus hijos lo primero que se hace es completarles el calendario de vacunas, realizarles un chequeo médico exhaustivo, tramitar el DNI en los casos que no lo tengan -allí interviene el Centro de Acceso a Justicia local, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos- e incorporarlos inmediatamente a una escuela de la zona. Es posible gracias a que, con el tiempo, el Regfugio logró la articulación con esa área de Justicia y otros entes nacionales y locales abocados a la niñez, salud, educación y protección de los derechos de las mujeres.

-¿Qué clase de servicios se brindan?

-Les cuidamos los nenes alas mamás que vienen, les ayudamos para que puedan trabajar. A los que nos llaman para dar una oportunidad de empleo, les pedimos que las tomen en blanco no más tarde que el tercer mes, para que pueda alquilar un lugar propio. general mente, se quedan cerca. Es un proceso largo pero con el correr de los meses se van restaurando. Ahí solas dejan de venir a comer todos los días: crean nuevos vínculos y otros entornos. Y de acá no se van sin eso.

Uguet y Marcela Morena, mamá de Julieta Mena
Uguet y Marcela Morena, mamá de Julieta Mena

-¿Por qué usás el término “restaurar”?

-‘Restaurar el alma’ es la frase que usa la psicóloga. Lo que pasa es que (la víctima de la violencia machista) a la primera traba vuelve al hogar. Decimos que es porque primero piensan como mamá, luego como mujer.

-¿Qué las persuade de no volver?

-Si no hay un seguimiento, lo que hiciste antes no sirve nada. Lo que hacemos funciona porque tenemos un vínculo fuerte entre todas. Cuando llegan, lo hacen llorando en situaciones tremendas, sólo hay abrazos y mates. No hay que presionar, ni apurar. Pero ven a las otras chicas que hacen acá sus cosas, que se ríen y te preguntan ‘¿Cómo se pueden reír así?’ No lo creen. Las otras chicas lo sienten como su espacio privado, se entienden entre ellas. Cuando hay un mensaje raro, toma la palabra alguna de las que está hace más tiempo.

-Además, aprovechan las redes sociales…

-Como lo difícil es dar el primer paso, quizá con una mujer hablo meses por Facebook hasta que toma la decisión. Si pide ayuda, el riesgo de que vuelva al hogar (donde convivían con el golpeador) está siempre latente. Por eso la recibimos en un lugar confortable.

-¿Cómo sostienen la estructura del Refugio?

-Esto está todo autogestionado, pero con el equipo de colaboradores estamos organizados. Articulamos con todas las áreas, como Acceso a Justicia, la Unidad de Fortalecimiento Familiar y el Consejo Municipal de La Mujer (dependiente de la Municipalidad de Almirante Brown), el Centro de Atención a la Víctimas (Juzgado de Lomas de Zamora), el Centro de monitoreo de Policía local y los colegios, donde los chiscos son incorporados inmediatamente.

-Aparte, cuentan con apoyo de dos ‘madrinas’…

-Marcela Morena y Jimena Aduriz son nuestras madrinas. Ellas se conocieron personalmente acá. Marcela (mamá de Julieta) en noviembre de 2015 (un mes después de la muerte de su hija) envía una solicitud. Quería volcar todo ese amor latente en algún lado. Sentía que con Jimena compartía sentimientos comunes y organizamos para que se conocieran acá.

Marcela empezó a juntar ropa por todos lados y nos trae. Jimena está trabajando pero viene dos o tres veces por semana. Es muy loable que den su tiempo, con esa vida tan dura que les toca vivir. Les transmiten lo que vivieron a las chicas que están tratando de salir, sobre todo, cuando tienen dudas. Les dicen que él no va a cambiar. Marcela siemrpe dice, para que reflexionen, que tienen la oportunidad de seguir vivas, la que su hija no tiene.