Responsabilidad frente a un accidente en un centro comercial

La Justicia ordenó indemnizar con 280 mil pesos a una mujer que se accidentó con un perchero ¿En qué medida son punibles estos establecimientos cuando un cliente sufre algún perjuicio?

Resbalones por pisos mojados, tropezones por obras mal terminadas, caídas por negligencias de mantenimiento en espacios comerciales tienen su repercusión en la Justicia. Las consecuencias de estos accidentes en grandes espacios de venta, en numerosas ocasiones, conllevan indemnizaciones para las víctimas ¿Cuál es la cuota de responsabilidad en situaciones que podrían ser consideradas casuales? La respuesta se puede hallar en el Código Civil y Comercial.

El artículo 1757 de la normativa vigente precisa que “toda persona responde por el daño causado por el riesgo o vicio de las cosas, o de las actividades que sean riesgosas o peligrosas por su naturaleza, por los medios empleados o por las circunstancias de su realización”.

Además, aclara que la responsabilidad es “objetiva”. Básicamente, significa que pesa sobre los dueños de esos núcleos comerciales la obligación de brindar seguridad a sus usuarios: Lo que el artículo consigna con la palabra “cosas” -en abstracto- refiere a todo aquel mobiliario y complemento que puede provocar algún accidente. El universo abarcado por esa definición es inclusive más amplio, pero en este tipo de causas refiere normalmente a esos elementos.

Muchas demandas son analizadas bajo la óptica del viejo Código Civil, cuando aún no había sido unificado con el Comercial, ya que el nuevo cuerpo normativo no puede ser aplicado de forma retroactiva, es decir, desde antes de su puesta en funcionamiento. Por este motivo muchas condenas recientes se dieron con la aplicación de la vieja ley.

El artículo de aquel conjunto de normas pertinente al tema era el 1113, que precisaba que la “obligación del que ha causado un daño se extiende a los daños que causaren los que están bajo su dependencia, o las cosas de que se sirve o tiene a su cuidado”. Las formas lingüísticas “cosas” y “de que se sirve” no aluden a otra cosa que todo lo usado para trabajar o brindar el servicio, se trate de un asiento, un exhibidor o una góndola. Con todo, en ambas versiones del Código existían posibilidades de eximición de la culpa.

Algunos casos

Hace poco más de una semana, los integrantes de la Sala D de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil condenaron a una cadena de tiendas de origen chileno a indemnizar con 280 mil pesos a una mujer que se accidentó con un perchero. El hecho ocurrió en julio de 2010, cuando el mobiliario que sostiene a las prendas, que no contaba con cintas de seguridad, se le cayó encima a la demandante.

También hay casos relacionados a elementos característicos de los shoppings: las escaleras mecánicas. En abril de 2013, los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán condenaron a la empresa que tenían la concesión de ese centro comercial a indemnizar con más de 70 mil pesos a una mujer que se accidentó con ese servicio.

En tano, en noviembre de 2016, la Sala L de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil condenó a la cadena de supermercados de origen estadounidense a indemnizar con 90 mil pesos a una persona discapacitada, que fue golpeada por una puerta automática a raíz de una falla en el mecanismo.