“La mediación escolar incorpora pautas de respeto y tolerancia”

Es un método alternativo de resolución de conflictos para la comunidad educativa. La Dirección de Mediación realiza un trabajo de concientización y capacitación en establecimientos escolares.

La mediación en los ámbitos comunitarios y educativos es una herramienta que se implementa hace 18 años en escuelas y colegios de todo el país. El programa se denomina “La comunidad educativa en diálogo”, y depende de la Dirección Nacional de Mediación y Métodos Participativos de Resolución de Conflictos del Ministerio de Justicia de la Nación.

Son prácticas restaurativas en ámbitos educativos que tiene como objetivo reducir la violencia que está presente en la sociedad, y también en las aulas. Desde la Dirección de Mediación ven a la escuela como “un actor comunitario” y desde esta concepción destacan “como elementos centrales la comunicación  y la reciprocidad”.

En septiembre próximo se realizará en Argentina el XIV Congreso Mundial de Mediación, que tiene por objetivo promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas. En esa línea, la mediación escolar hace foco en los conflictos más comunes del ámbito educativo (por ejemplo, casos de discriminación, rivalidades, bullying).

“Estos procesos restaurativos fortalecen la creación de una cultura de paz, generan espacios incluyentes y forman personas autónomas, capaces de asumir responsabilidades”, aseguraron desde la dirección que conduce Raquel Munt.

Los equipos técnicos, o llamados mediadores escolares, realizan un trabajo de concientización y capacitación en las instituciones escolares. El programa está enfocado en capacitar a los adultos para que “bajen” todo lo aprendido a los chicos y para aplicarlo entre ellos: docentes y padres, docentes y directivos, y auxiliares. El objetivo es dotarlos de herramientas para que puedan resolver sus conflictos en forma efectiva y pacífica.

“Mediante la mediación escolar buscamos incorporar a la vida cotidiana de cada miembro de la institución pautas de respeto mutuo, tolerancia recíproca y aceptación de la diversidad”, expresaron desde Mediación. “Los diferentes dispositivos de estas prácticas (círculos de dialogo, mediación entre pares, negociación o facilitación), permiten trabajar en la construcción de una infraestructura de paz en la escuela. Esta propuesta invita a generar espa-cios y prácticas incluyentes, conciliadoras y reparadoras”, agregaron.

En detalle, la metodología aplicada es la de un taller con una duración de 60 horas en un curso que se desarrolla a través de experiencias y ejercicios, utilizando técnicas de role-playing, juegos, dramatizaciones, videos, cuentos, etc. Así la adquisición de conceptos y habilidades se profundiza desde la experiencia.

Sumar esfuerzos

El Ministerio Público de la Defensa porteño se interesó en este tipo de mediación. Por eso firmó un convenio de cooperación y asistencia técnica con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Así, ambos organismos intercambiarán información y buenas prácticas en materia de mediación comunitaria y escolar, y otros métodos alternativos de resolución de conflictos.

El acuerdo fue suscripto por el secretario de Justicia, Santiago Otamendi, y el defensor general de la Ciudad, Horacio Corti. Otamendi destacó que el acuerdo “permitirá optimizar el intercambio de información en materia de mediación y conocer el nivel de impacto de esta herramienta en la resolución de conflictos”. Y Corti aseguró que “la mediación comunitaria es una herramienta que garantiza el acceso a la justicia y permite evitar la judicialización y morigerar el nivel de conflictividad social”.