Casi cincuenta años de una ley que nació contra las mafias

R.I.C.O. rige en los Estados Unidos desde la década del 70 y surgió para castigar a los “gángsters” de antaño. Aunque fue mutando sus objetivos a otras entidades. ¿En qué consiste?

Racketeer Influenced and Corrupt Organizations, la ley de Organizaciones Corruptas y con Fines Extorsivos o más conocida como Ley RICO fue sancionada el 15 de octubre de 1970 para combatir las mafias como la familia Gambino, la Cosa Nostra de Nueva York. Su definición alcanza a cualquier persona física, entidad comercial, asociación, sindicato o grupo de individuos, según figura en el Capítulo 96 del Título 18 del Código de los Estados Unidos, que se ocupa de delitos federales y del procedimiento penal.

Ley RICO

De acuerdo a esta legislación, se considera una “empresa criminal” cuando actúa en varios países y cometiendo varios tipos de delito federal independientemente de su ubicación geográfica. Últimamente, la utilizó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por el “FIFA Gate” y tuvo renombradas condenas en sus inicios a miembros de la mafias que operaban en NY, como las de las familias Luchesse y Gambino.

La legislación enumera 29 delitos federales y ocho estatales. Entre los últimos se destacan las violaciones a leyes estatales contra el juego, el asesinato, el secuestro, la extorsión, así como abarca los incendios intencionales, robos, sobornos, o negociar ilegalmente con sustancias controladas o químicas. Mientras que los federales juzgan cualquier acto de soborno, falsificación, malversación, fraude, obstrucción de justicia, narcotráfico, actos de terrorismo, esclavitud, lavado de dinero, asesinato por encargo, así como quiebras fraudulentas en acciones de la bolsa de valores, entre otros delitos incluidos en el Código Criminal Federal de EE.UU.

El año pasado se difundió un manual dirigido a los fiscales federales (“Organized Crime and Gang Section U.S. Department of Justice”) que hace un repaso de la historia de la normativa así como sus constantes modificaciones entre 1978 y 2013.

“R.I.C.O. proporciona potentes sanciones penales para las personas que participan en ‘actividades de extorsión’ o en ‘recaudación de deudas ilegales’, y que tienen una relación específica con una empresa que afecta el comercio interestatal o extranjero”, define el manual a la normativa que juzgó y juzga a las organizaciones trasnacionales.

El objetivo es investigar un “patrón” que alinee todas las actividades ilegales que podrían conllevar el accionar delictual de una mafia, sea como las que actuaron hace 50 años en las calles de Nueva York o trasladado a los “carteles” de narcotráfico de la actualidad o los fraudes o sobornos entre empresas, por ejemplo.

En tanto, R.I.C.O. también pena las “pantallas” que pueden simular un negocio legal como una concesionaria de automóviles, pero que en realidad es “una actividad de chantaje” como el contrabando de autopartes, según ejemplifica la normativa para los fiscales estadounidenses.

Penas para RICOs

Las sanciones previstas por los delitos cometidos en el marco de estas “asociaciones ilícitas” puede estar compuesta de cualquier combinación de dos o más de estos delitos federales cometidos dentro de un plazo estipulado. Además, deben estar relacionados y representar una amenaza de “actividad delictiva continuada”.

En detalle, para que una “empresa criminal” sea condenada por algunos de los delitos mencionados, la Justicia deberá comprobar al menos dos de ellos y que hayan sido ejecutados en el plazo de 10 años.

Los miembros que hayan cometido al menos dos de estos 37 delitos mencionados pueden enfrentar cargos como el de extorsión criminal, el cual conlleva una pena que va desde una multa de 25 mil dólares o un año como mínimo de cárcel. Pero los delitos más graves implican 20 años o más tras las rejas.

Además, el condenado debe devolver los bienes que obtuvo de forma ilícita, similar al proyecto de ley de extensión de dominio made in Argentina.  Y puede llegar a pagar hasta tres veces el monto del daño causado, sufrir embargos de bienes y también de su dinero.

Condenas de ayer y hoy

Las familias de Tommy Lucchese y Carlo Gambino dominaban la oscuridad de “la Gran Manzana” a mediados del siglo XX cuando se asociaron en 1947 para controlar el crimen organizado de Nueva York. Fue una de las épocas más sangrientas de la mafia cuando la dominaban las “Cinco Familias”: Gambino, Lucchese, Bonanno, Colombo y Genovese. De origen siciliano pero en territorio norteamericano.

La famosa guerra interna entre ellos y el vacío de poder los fue debilitando y la ley R.I.C.O. nació para combatirlos y llevarlos a prisión. Pese a la normativa, fueron a las prisiones federales “yankees” miembros de la mafia, pero no así sus líderes.

En tanto, hubo escándalos y condenas en la Major Baseball League, en el Departamento de Policía de los Ángeles y el de Key West, Hells Angels y Latin Kings. Así como fueron condenados funcionarios públicos del Estado de Lousiana, junto a financistas, abogados y empresas privadas, entre otros. La clave: todos fueron considerados una organización criminal.

En mayo de 2015, tomó repercusión mundial esta novedosa legislación trasnacional por el caso de corrupción de dirigentes y empresarios de la máxima entidad de fútbol mundial. La Justicia de los EE.UU. condenó por sobornos, fraude y lavado de dinero a más de 40 dirigentes de confederaciones de los cinco continentes. Se estimó que las estafas superaban los 150 millones de dólares relacionados con  las coimas por adquirir contratos comerciales para torneos de futbol en Estados Unidos y América Latina desde la década de 1990 hasta la actualidad. También fueron condenados las autoridades de empresas de derechos de televisación y marketing, entre otras medidas.

Este año, por último, según portales mexicanos, Pemex (Petroleros Mexicanos) acusó a Siemens de violar la ley y amplió la primera denuncia realizada hace cuatro años.