Justicia y educación: el sistema judicial va a las escuelas

En todo el país existen iniciativas para que alumnos de primaria y secundaria puedan entender cómo es y funciona el Poder Judicial. Charlan con jueces, analizan casos y hasta participan de simulacros de juicios.

¿Cómo explicarles a los jóvenes qué es la Justicia?, ¿cuáles son sus derechos?, o ¿qué es un proceso judicial? Estas y muchas otras preguntas son las que se intentan responder a los adolescentes en programas donde jóvenes y funcionarios judiciales interactúan para saber qué es y cómo funciona el Poder Judicial. En la Argentina existen varias iniciativas que buscan que los chicos puedan entender el rol de uno de los tres poderes del Estado.

Uno de ellos es “La Justicia sale a las escuelas”: se desarrolla desde 2004 en la provincia de Salta y es producto de un acuerdo con el Ministerio de Educación provincial. El juez de Corte Suprema de Justicia salteña, y director académico de la Escuela de la Magistratura, Guillermo Félix Díaz, comentó que los talleres se hacen con alumnos del último año de la secundaria. “Son una especie de guía de cómo acceder a la justicia, a quién recurrir, a quién hablar, seguido de una serie de explicaciones de qué es la justicia penal, la penal juvenil, como trabaja la justicia”, explicó.

Sólo en 2013 pasaron por esos talleres unos tres mil alumnos y para este año se espera una cifra similar. “En términos generales hay un enorme desconocimiento sobre qué es el Estado y para qué sirve la justicia”, dijo Díaz. “La escuela –agregó- no está dando respuestas. Soy profesor universitario y llegan chicos que no saben escribir”.

Los talleres se realizan a partir de una “exposición interactuada” con los alumnos aunque, como el juez Díaz hace notar, “hay bastante reticencia de los chicos en hablar o preguntar en presencia de sus compañeros”. Para los jueces, esta interacción “es muy positiva porque es un ida y vuelta: un juez tiene que conocer la realidad, y estos talleres nos permiten ese intercambio”, concluye.

“En términos generales hay un enorme desconocimiento sobre qué es el Estado y para qué sirve la justicia”.

Constituir una ciudadanía justa

Un caso que se da en formato periodístico es la punta de lanza del comienzo de los encuentros. Alumnos de cuarto año de secundario intentan razonar y comprender cómo se llega a una decisión judicial. Desde 1998 que la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN) impulsa el programa educativo “La Justicia va a la escuela”, donde la jueza civil Virginia Simari es su coordinadora. “Les damos un caso, en formato de noticia periodística, y les proponemos que, divididos en subgrupos, vayan resolviendo consignas sobre él, de manera muy sencilla”, explica Simari.

El trabajo se divide en dos módulos y al final se realiza un simulacro de juicio oral. “Una vez que cada grupo lo resuelve -relata Simari-, tienen que fundamentar. Ahí intervenimos acompañando ese razonamiento”.

“Con estas prácticas los chicos descubren que para condenar o absolver tienen que estar muy seguros, y hacen el clic sobre en qué consiste el razonamiento judicial”, explica Simari. El taller intenta diferenciar entre el “valor justicia” y el “valor judicial”. Se les propone que expongan situaciones de injusticias que conozcan y que busquen alternativas a esa situación. “Todos tenemos responsabilidades para constituir una ciudadanía justa”, dice la jueza.

“En una oportunidad, había medios y directivos docentes. Se hizo la apertura formal y una conferencia. Un periodista hizo un comentario hostil hacia el Poder Judicial. Entonces un chico de 16 años pidió la palabra y explicó cómo funcionaba el sistema y por qué muchas veces los jueces no pueden condenar. Contó lo que había aprendido, las diferencias entre la condena mediática y la judicial”, recuerda Simari.

“Con estas prácticas los chicos descubren que para condenar o absolver tienen que estar muy seguros”.

Simulacros de juicio

El Consejo de la Magistratura porteño también tiene un programa que pretende la incorporación “mediante la experiencia vivencial de la práctica judicial” de los chicos para que entiendan los procedimientos judiciales. Para ello, realizan  simulacros de juicio donde los alumnos ocupan los distintos roles que hay en una audiencia judicial.

“La Justicia y la escuela” intenta que en la práctica del rol se recree la diversidad y la problemática que surge de las diferentes vivencias sociales. El objetivo que marca el programa es “dar a conocer el Poder Judicial a los alumnos por intermedio de una actividad lúdica, entendiendo que una práctica vivencial garantiza un mejor aprendizaje”.